François Provost, CEO de Renault Group desde julio de 2025, ha presentado la ‘evolución’ de aquel plan Renaulution con el que el grupo francés dio un salto adelante en su evolucion. Junto al Comité de Dirección, las palabras de Provost muestran un objetivo claro: convertir la historia de éxito del plan anterior, Renaulution, en un sistema de éxito sostenible y global.
El plan Renaulution, impulsado por el anterior CEO Luca de Meo, llevó al fabricante de unas pérdidas de 8.000 millones de euros en 2020 a registrar ganancias récord. futuREady toma el relevo en un escenario que el propio grupo describe como de alta incertidumbre, marcado por la irrupción de los fabricantes chinos, la transición eléctrica y la reconfiguración de los mercados globales.
El plan se articula en torno a cuatro pilares: crecimiento y producto (growth-ready), aceleración tecnológica (tech-ready), excelencia operativa (excellence-ready) y compromiso colectivo (trust-ready). Cada uno de ellos recoge tanto objetivos cuantificables como líneas de actuación concretas para el horizonte 2030.

36 nuevos modelos antes de 2030
En materia de producto, el grupo prevé lanzar 36 nuevos modelos antes de 2030: 22 de ellos en Europa -de los cuales 16 serán eléctricos- y 14 en mercados internacionales. Entre esos mercados, los prioritarios fuera de Europa son India, América del Sur, Corea del Sur. Y por supuesto el propio continente europeo.
En Europa, la estrategia de Renault pasa por reforzar la presencia en el segmento C, que representará un tercio de las ventas del grupo en 2030, y por acelerar la electrificación de la gama, manteniendo la tecnología híbrida más allá de esa fecha.

Uno de los compromisos técnicos más destacados del plan es el desarrollo de una plataforma eléctrica de nueva generación precisamente enfocada para ese segmento C. Denominada RGEV Medium 2.0, contará con arquitectura de 800 voltios y carga rápida de hasta diez minutos prevista para ese 2030. Aunque está pensada para ese segmento C, sus posibilidades permitirán que abarque desde el segmento B+ hasta el D, con carrocerías berlina, SUV y monovolumen, e incorporará diseño cell-to-body, en el que las celdas de batería van integradas en el chasis para reducir el número de piezas y aumentar la autonomía.
En este sentido, las versiones puramente eléctricas de esta plataforma alcanzarán hasta 750 kilómetros de autonomía según ciclo WLTP, mientras que las variantes de rango extendido llegarán hasta 1.400 kilómetros con emisiones inferiores a 25 g/km de CO₂.
futuREady incorpora también el desarrollo de lo que el grupo denomina tecnología superhíbrida. Esta solución combina propulsión eléctrica con un sistema de apoyo térmico que permite continuar el viaje incluso sin acceso a puntos de recarga, con una autonomía estimada de hasta 800 kilómetros en carretera. La tecnología híbrida convencional -uno de los pilares sobre los que se han basado los resultados del Grupo Renault en los últimos años- se mantendrá en Europa después de 2030 y se extenderá a los mercados internacionales, orientada a versiones de menos de 150 CV.

Tres marcas con estrategias diferenciadas
Renault, Dacia y Alpine, las tres marcas integradas en Renault Groupo van a ofrecer diferentes aproximaciones y objetivos dentro de este plan.
Para Renault, la estrategia pasa por acelerar la electrificación hasta que represente dos tercios de las ventas en 2030. Para ello, el objetivo es apoyarse en la gama del segmento B -con el R5, el R4 y el inminente Renault Twingo- y expandiendo la ofensiva al segmento C con los nuevos modelos derivados de la plataforma RGEV Medium 2.0.
Dacia, por su parte, pasará de contar con un único vehículo eléctrico en su gama -el actual Spring- a cuatro modelos de cero emisiones, en una aceleración significativa de su oferta electrificada. A esto se suma el lanzamiento de un nuevo crossover, denominado Striker; se trata de un modelo del segmento C que llegará con versión híbrida, híbrida 4×4 y con GLP.

En cuanto a Alpine, el plan contempla el lanzamiento de la nueva generación del A110, basada en la plataforma Alpine Performance Platform (APP), y la consolidación de los modelos A290 y A390 para captar nuevos clientes. La marca desarrollará también ediciones limitadas y personalizadas, como la A110 R Ultime.
La vertiente industrial del plan es igualmente ambiciosa. El grupo prevé incorporar 350 nuevos robots humanoides en sus líneas de producción y reducir el número de piezas por vehículo en un 30 por ciento. El objetivo es recortar el coste energético en un 25 por ciento y el coste total de producción en un 20 por ciento, con menos interrupciones en la cadena de montaje.
Para lograrlo, el grupo impulsará el uso de inteligencia artificial y del llamado metaverso industrial: la creación de un gemelo digital de todas sus fábricas que permita supervisar en tiempo real el proceso productivo, anticipar incidencias y optimizar cada etapa del ensamblaje.

España, en el mapa del plan
En el nuevo plan se ha mencionado expresamente a España pues las fábricas del grupo aquí forman parte de la estrategia industrial de futuREady. La planta de Palencia figura entre las candidatas a producir los primeros modelos sobre la plataforma RGEV Medium 2.0, previstos para 2028.
A nivel industrial, el grupo mantiene su compromiso de alcanzar la neutralidad de carbono en Europa para 2040 y en el conjunto del mundo para 2050. En el plano comercial, la presencia internacional del grupo francés se apoya en más de 100 países, con más de dos millones de vehículos vendidos cada año, la mitad de ellos fuera de Europa.
Imágenes futuREady Renault Group
Fotos: Renault


















