La furgoneta 2CV Caselani no es una espera: es una compra que ya se puede cerrar. El carrocero italiano transforma una Berlingo diésel en una réplica del 2CV Fourgonnette y entrega el conjunto completo, con la mecánica 1.5 HDi de 130 CV, por 41.120 euros más IVA.
Caselani trabaja con licencia de Citroën y desarrolla cada carrocería junto al Centro de Estilo de la marca desde 2023. No es un render ni una filtración: los vehículos se entregan montados o como kit suelto para quien ya tenga la furgoneta base en su flota, y las bases son modelos de serie de la gama comercial de Citroën.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: mientras el regreso eléctrico del 2CV se sitúa hacia 2028, la vía de Caselani permite a autónomos y PYMEs de reparto urbano circular hoy con una imagen de marca reconocible sobre una base Citroën de serie.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: tres bases contrastadas (Berlingo, Jumpy y Jumper) con mecánicas de serie y red de servicio oficial; acabado desarrollado con el Centro de Estilo de la marca; versiones de carga, crew cab, foodtruck o solo cabina. En contra: el sobrecoste del kit, de 6.200 a 21.800 euros según modelo, se suma al vehículo base; y el efecto del kit sobre la MMA y la carga útil disponible queda por confirmar con el transformador.
- Datos técnicos clave: Berlingo con motor 1.5 HDi de 130 CV y kit Furgonnette 2CV, conjunto completo por 41.120 euros más IVA; kit suelto para Berlingo en torno a 19.000 euros; kit para el AMI desde 6.200 euros; kit camper para la Jumper hasta 21.800 euros; montaje incluido y venta bajo licencia desde 2023.
Las configuraciones que conviene mirar
| Versión | Base y referencia retro | Precio orientativo |
|---|---|---|
| Caselani Furgonnette | Citroën Berlingo con estética del 2CV Fourgonnette | Kit desde unos 19.000 euros; conjunto completo con 1.5 HDi de 130 CV por 41.120 euros más IVA |
| Caselani Type HG | Citroën Jumpy con estética del Type G de 1948 | A consultar según versión y tipo de carrocería |
| Caselani Type H | Citroën Jumper con estética HY | Hasta 21.800 euros en la versión camper |
Qué se puede pedir y para qué reparto encaja
La lista de carrocerías es más amplia de lo que sugiere la estética. La Furgonnette, la que replica el 2CV, se ofrece en versión de carga, crew cab y pasajeros, y bajo petición admite configuración pickup, mini-camper e incluso una unidad que el carrocero preparó para un rally raid en Marruecos.
En las Type HG y Type H, montadas sobre Jumpy y Jumper, el catálogo añade carga, foodtruck, caravana, grúa y solo cabina. Para una panadería con reparto de barrio, un foodtruck con estética de posguerra es escaparate rodante; para una empresa de servicios, la versión solo cabina permite montar la caja a medida sobre la base.
El punto que interesa al gestor de flota es otro. Caselani no homologa un vehículo nuevo: transforma uno existente, de modo que las capacidades de carga y volumen de partida son las del modelo base, y el peso que añaden los paneles hay que pedirlo por escrito al transformador antes de cerrar la operación.
Caselani vende imagen de marca sobre mecánicas de serie: el kit no añade capacidad de carga y su peso se descuenta de la carga útil.
Con MMA de 3.500 kg, cada kilo de carrocería adicional se resta de la carga útil y de la posibilidad de conducir con carné B, un umbral que en reparto urbano vale tanto como la potencia. Pedir la ficha de la unidad transformada, y no la del modelo de serie, es el primer paso antes de firmar.
Lo que cuesta y lo que no cubre el kit
Los precios publicados por el carrocero incluyen el montaje y se mueven entre los 6.200 euros del kit para el AMI y los 21.800 euros del kit camper para la Jumper.
En la Furgonnette sobre Berlingo, solo la carrocería ronda los 19.000 euros, y un conjunto completo de dos plazas con el 1.5 HDi de 130 CV se queda en 41.120 euros más IVA.
Hay además una cifra que conviene tratar con pinzas. En el entorno del futuro 2CV eléctrico se ha hablado de un precio objetivo de 15.000 euros, por debajo de los 19.000 euros del kit de la Berlingo. Es una referencia de intención, no un tarifario: el prototipo apunta a 2028 y no hay precio de venta confirmado.
La comparación honesta no es contra ese 2CV eléctrico, que aún no existe, sino contra una furgoneta de serie. Para mensajería de última milla con 20.000 kilómetros anuales manda el TCO, el coste total de propiedad, y ahí el kit no compite: el sobrecoste no se amortiza en la cuenta de explotación.
Veredicto: para quién tiene sentido y qué hay que vigilar
Caselani llegó antes que Citroën. Lo que la marca anticipa con un prototipo eléctrico para 2028, el carrocero italiano lo entrega montado desde 2023 sobre bases de combustión de la propia gama Citroën, con licencia y con el aval del Centro de Estilo. Para negocios que venden experiencia, como hostelería, turismo rural, floristerías o foodtrucks, la Furgonnette 2CV resuelve dos cosas a la vez: herramienta de reparto y soporte publicitario en movimiento, con mantenimiento en red oficial.
Para una flota que mide coste por kilómetro y optimiza carga útil, la respuesta es la contraria: el sobrecoste frente a una Berlingo, Jumpy o Jumper de serie se mide en decenas de miles de euros y no se recupera por la vía del ahorro operativo. Quedan tres flecos por resolver.
- Peso real del kit y su efecto sobre la MMA declarada en la ficha de la unidad transformada.
- Plazo de entrega de las versiones especiales: pickup, mini-camper y rally raid se preparan bajo petición.
- Reventa y reparación de los paneles de carrocería, propios de una serie corta.
El próximo hito llegará con el concept eléctrico del 2CV y su posible desembarco comercial, previsto hacia 2028. Hasta entonces, quien quiera un 2CV furgoneta nuevo tiene una vía abierta: más artesanal y más cara, pero disponible hoy.

