El invierno es una de las épocas más temidas por los conductores. No solo por la lluvia, la nieve o las heladas, sino porque también saca a la luz muchas carencias mecánicas que durante el resto del año pasan desapercibidas. Con la bajada de las temperaturas, los vehículos sufren más y eso se refleja directamente en las estaciones de ITV, donde los suspensos se disparan.
En Motor16 hemos hablado con Javier, técnico de ITV con más de una década de experiencia revisando coches a diario. Su diagnóstico es claro: “En cuanto llega el frío, casi la mitad de los coches no pasa la inspección a la primera por problemas muy comunes y, en muchos casos, fáciles de solucionar en casa sin gastar mucho dinero”.
1Los fallos más habituales que ve la ITV en invierno
Según explica Javier, los meses de diciembre, enero y febrero son especialmente complicados en las estaciones de ITV. “El frío y la humedad afectan directamente a muchos componentes del coche, y eso se nota en los resultados de la inspección”, señala. En la mayoría de casos, no se trata de averías graves, sino de elementos de mantenimiento que el conductor suele descuidar.
Desde AECA-ITV, confirman esta tendencia. Durante el invierno se incrementan los defectos relacionados con la pérdida de eficacia de las baterías, fallos eléctricos, cristalización de líquidos o problemas de visibilidad. Todo ello convierte a la ITV en un filtro clave para garantizar la seguridad vial en una época con muchos desplazamientos.








