Ford Almussafes ya tiene acuerdo. La dirección de Ford España y UGT han firmado el denominado ‘Acuerdo 2030’, el pacto laboral que cierra años de ERTE encadenados y despeja el camino para que la factoría valenciana acoja la producción de Geely a partir de 2027. La plantilla lo respaldó en asamblea y el sindicato mayoritario lo califica, sin matices, de histórico.
El texto llegó después de que la empresa avisara de que su propuesta económica había alcanzado ‘el límite de costes permisible’. Traducido: no quedaba margen para más concesiones. UGT apretó hasta el último día y arrancó subidas con suelo garantizado. En juego estaban los más de 4.100 trabajadores directos de la planta.
Qué sube exactamente en la nómina hasta 2030
El ‘Acuerdo 2030’ entra en vigor el 1 de enero de 2027 y se extiende hasta finales de 2030. Cuatro años de vigencia con una estructura de incrementos atada al IPC y, lo importante, con suelos y topes que impiden que la subida se quede en nada si la inflación se descontrola o se hunde.
- 2027: IPC real más un 1,5%, con un suelo mínimo del 3% y un techo del 5%.
- 2028 a 2030: IPC real más un 1%, con mínimo del 2,5% y tope del 5%.
- Cláusula retroactiva: las subidas se revisan con efectos al 1 de enero de cada año.
- Paga extra: pasa de 690 euros a 1.000 euros desde 2027 y queda consolidada en tablas en 2029.
Que la paga extra se consolide no es un detalle menor. Deja de ser un complemento variable y entra en el salario fijo, lo que arrastra cotización y base de cálculo de las subidas siguientes.
Ocho sábados obligatorios y doce días industriales que se adelantan

La flexibilidad era el otro gran escollo. Para absorber el aumento de volumen de ensamblaje, el convenio limita a un máximo de ocho sábados obligatorios al año por trabajador, compensados con días de descanso y un plus específico. La empresa quería más margen; el sindicato cerró la puerta a lo indefinido.
El segundo mecanismo permite adelantar hasta doce días industriales de años futuros en forma de vacaciones. ¿Para qué? Para cubrir los parones de actividad previos al lanzamiento de un modelo nuevo, esas fases en las que la línea se prepara y la producción cae. Se trata de evitar la aplicación irregular de la jornada, el punto por el que históricamente han acabado en conflicto en la planta valenciana.
Cuatro años de convenio no borran una década de ERTE, pero la planta tiene por fin carga de trabajo firmada y calendario a la vista.
Cinco vehículos y una sociedad con Geely
El acuerdo laboral era la pieza que faltaba para cerrar el puzzle industrial. El pasado verano Ford y la china Geely anunciaron una sociedad conjunta que gestionará Almussafes a partir de 2027, con un reparto del 66% para Ford y el 34% para Geely. Sin paz social, ese calendario habría quedado en el aire.
Con el marco ya firmado, la planta tiene adjudicados cinco modelos:
- El actual Ford Kuga, que se mantiene como pilar de producción.
- Un híbrido multienergía de la gama Bronco en 2028.
- Un nuevo crossover de Ford.
- Dos todoterrenos (SUV) de Geely, cuya fabricación arrancará en 2029.
El sindicato calcula que la producción diaria puede escalar de las 750 unidades actuales hasta 2.000. Si eso se cumple, vuelve el tercer turno y, con él, el empleo. La factoría afronta además su 50 aniversario con una foto muy distinta a la de los últimos ejercicios.
El sindicato que no firma
No todo el comité respalda el texto. Los trabajadores adscritos al STM-Intersindical, minoritario en el comité de empresa, decidieron desmarcarse y no firmar. Sus argumentos: los topes salariales, la bolsa de horas, la obligación de trabajar hasta ocho sábados al año, la falta de compensación de dos jornadas industriales, y la fórmula pactada para anticipar los doce días como vacaciones obligatorias.
Es una discrepancia real, pero con poco recorrido práctico: el acuerdo lo firma el sindicato mayoritario y se aplica al conjunto de la plantilla. El seguimiento queda en manos de la Comisión del Observatorio para la Electrificación, el órgano que UGT quiere usar para vigilar que lo pactado no se quede en papel.
Qué significa para el futuro industrial de Almussafes
La foto de hoy es la de una planta que llevaba años en el alambre y que acaba de firmar carga de trabajo hasta 2030. La entrada de un socio chino en la gestión levanta ampollas en parte del sector, pero la alternativa era conocida: menos producción y más ERTE. El pulso se ha resuelto con subidas garantizadas, ocho sábados como techo y cinco modelos en cartera.
Lo que viene se juega en los detalles. Si la sociedad con Geely cumple el calendario, Almussafes recupera volumen y turno. Si los volúmenes no llegan, el convenio tendrá que volver a negociarse antes de 2030. Ahí estará la prueba de fuego.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 4.100 trabajadores directos y una producción diaria que puede pasar de 750 a 2.000 unidades.
- Calendario: convenio vigente del 1 de enero de 2027 al 31 de diciembre de 2030; la sociedad con Geely opera desde 2027.
- Modelos: Ford Kuga, híbrido Bronco en 2028, un crossover Ford y dos SUV de Geely en 2029.
- Ganadores y perdedores: gana la continuidad de la planta y el empleo industrial valenciano; pierde peso el STM-Intersindical, que se queda fuera de la firma.
- Lectura de Merca2.es: con cinco modelos adjudicados y Geely dentro, Almussafes deja de ser una planta en riesgo y pasa a competir por volumen con otras factorías europeas.

