La flota VinFast de Los Ángeles ya rueda: Green SM ha puesto 500 VF8 eléctricos al servicio de un VTC con conductores fijos.
Los coches, de un color cian inconfundible, empezaron a operar hace unos días en la ciudad californiana. Es la primera vez que esta empresa vietnamita de ride-hailing —el servicio de coche con conductor que se pide por aplicación— funciona en Estados Unidos, después de acumular 850 millones de trayectos en mercados de Europa y Asia, según la información difundida por la propia compañía.
Qué ha puesto Green SM en las calles de Los Ángeles
El modelo de negocio es la primera diferencia. Green SM no intermedia entre pasajero y conductor autónomo como Uber o Lyft: es dueña de su flota, contrata a los conductores a jornada completa y los forma en casa. En Los Ángeles eso significa 500 conductores con contrato fijo y otros tantos coches en propiedad, un esquema que se parece más al de una empresa de transporte tradicional que al de una plataforma digital.
La segunda diferencia es la electrificación total. Todos los vehículos son VinFast VF8, un SUV de cinco plazas y cero emisiones que en Europa ha tenido una acogida discreta y que en Estados Unidos apenas ha rascado cuota desde su llegada en 2023. El coche no está en California por su fama: está porque lo fabrica el mismo país que el operador.
Los Ángeles no es un territorio cómodo. Uber y Lyft controlan el grueso del mercado y a ellos se suman las flotas de vehículos autónomos que ya operan en varios barrios. En ese tablero, la propuesta de Green SM es una flota cerrada, eléctrica y con conductores formados, sin sorpresas de mantenimiento ni de disponibilidad.
En un mercado saturado de aplicaciones, la baza de Green SM no es la tecnología: es controlar el coche, al conductor y su mantenimiento.
El coche, el precio y la letra pequeña del servicio
Del VF8 conviene saber dos cosas. La primera es que las primeras pruebas de la versión de 2023 dejaron reparos en el comportamiento, la suspensión y el ajuste de acabados; las unidades posteriores han corregido parte de esos defectos. La segunda es que el resultado comercial sigue siendo flojo: 389 vehículos registrados entre enero y julio de 2026 en todo el país, según los datos de matriculación del sector en Estados Unidos, frente al liderazgo absoluto de la marca en su país de origen. Para situar su trayectoria, la historia del fabricante vietnamita ayuda a entender por qué un operador de VTC puede hacer más por él que un concesionario.
El servicio se pide por aplicación, por teléfono o parando un coche en la calle, una fórmula esta última que en España resulta casi impensable en plena calzada. La tarifa depende del tiempo y de la distancia recorrida. Para captar usuarios, la compañía ofrece un 50% de descuento en los cinco primeros viajes y la membresía Green Pass gratuita, con diez vales mensuales del 30% de descuento.
Hay un tercer efecto, menos evidente. Subirse a un Green SM será para muchos californianos la primera ocasión de viajar en un VinFast. La flota funciona así como escaparate rodante de una marca que vende bien en otros países pero que no ha encontrado su sitio en Estados Unidos.
Lo que este desembarco dice del mercado y de la conexión con España
En España, el VTC se mueve en un marco muy distinto. Las licencias están limitadas por las comunidades autónomas, la proporción frente al taxi se decide en cada territorio y las flotas eléctricas siguen siendo minoritarias por el coste de adquisición y por la densidad de carga rápida en las ciudades. Un operador que compra 500 coches eléctricos de golpe y contrata a 500 conductores, como ha hecho Green SM en Los Ángeles, no tiene hoy equivalente reconocible en el mercado español.
Ahí está el interés del movimiento. La compañía ya opera en algunos mercados europeos y asiáticos con 850 millones de trayectos acumulados, y su flota propia abre una puerta que el sector mira con atención: si el coste por kilómetro de un eléctrico comprado en volumen y conducido por un asalariado sale a cuenta, la electrificación del transporte con conductor deja de depender del particular que carga en su garaje.
Para VinFast el envite es otro. La marca busca desde 2023 un hueco en Estados Unidos y en Europa, y la flota californiana funciona como prueba de producto a pie de calle: cientos de personas subirán a un VF8 sin haber pisado nunca un concesionario. El resultado de esa experiencia y la evolución de la flota más allá de las 500 unidades iniciales serán la próxima cita para saber si el experimento se queda en gesto o se convierte en negocio.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 500 VinFast VF8 y 500 conductores con contrato fijo en Los Ángeles, frente a los 389 vehículos de la marca registrados en todo Estados Unidos entre enero y julio de 2026.
- Consejo práctico: si viajas a Los Ángeles, el servicio se puede pedir por app, por teléfono o en la calle, y los cinco primeros trayectos tienen un 50% de descuento; es además la forma más sencilla de probar un VF8 sin pasar por un concesionario.
- Así te afecta: en España el VTC eléctrico avanza despacio por el límite de licencias y el coste del coche, pero un operador que compra flotas enteras puede convertirse en el cliente que una marca minoritaria necesita para entrar en Europa.

