Circular por autovías, autopistas, carreteras secundarias o por las calles de tu ciudad significa que tienes que respetar señales, semáforos y marcas viales. Estas últimas, muchas veces en forma de flechas que no todos los conductores tienen 100% identificadas.
De hecho, la Dirección General de Tráfico (DGT) explica el significado de las flechas y recuerda que «forman parte de la señalización en vías urbanas y carreteras, y tienen distintos significados». Ojo, porque una ligera modificación puede significar una obligación o una prohibición, y eso cambia mucho las cosas.
1Flechas pintadas en el asfalto: cuándo orientan y cuándo obligan
Para empezar, la flecha longitudinal clásica pintada en blanco sobre el carril indica las direcciones permitidas desde esa posición. Es decir: si ves una recta, puedes continuar de frente. Si aparece junto a otra que indica otra dirección, puedes tomar cualquiera de las dos.
El matiz (y lo que muchos conductores no entienden) es cuando un carril está reservado exclusivamente para un movimiento. Si solo aparece una flecha que gira hacia la derecha, es obligatorio seguir esa dirección si estás ocupando ese carril. Aunque el tráfico y otros carriles permitieran seguir de frente, ese en cuestión no lo hace.
Otro tipo de marca vial es la flecha oblicua que apunta hacia el carril contiguo. Es la señal que indica que ese carril está a punto de desaparecer y que debes incorporarte al adyacente lo antes posible, con antelación. Ojo con esperar a los últimos metros, porque posiblemente tengas que frenar u obligues a hacerlo al coche que circula por el carril adecuado.
También está la conocida como flecha de retorno. Suele aparecer en carreteras convencionales antes de que la línea discontinua pase a ser continua. Así que si estabas pensando en adelantar, mejor no lo hagas porque en pocos metros estará prohibido (y será peligroso).
En accesos a salidas de autovía o antes de glorietas, las flechas ayudan a organizar el flujo de vehículos, anticipan qué carril lleva a cada dirección. Aunque a veces creamos que nos distraen más que ayudarnos.

