Ferrari ha desvelado por fin el nombre de su primer coche eléctrico: Luce, un término que en italiano significa “luz”. La elección no es casual. Más allá de la evidente referencia a la electrificación, el nombre sugiere ligereza, energía y una nueva era para la firma de Maranello. Con su presentación oficial prevista para mayo de 2026, el Luce marcará un antes y un después en la historia del Cavallino Rampante, que se adentra en el territorio de las altas prestaciones sin motor de combustión.
La expectación en torno a este modelo ha sido máxima desde que la marca confirmó el desarrollo de un deportivo 100 % eléctrico. Ferrari ha construido su leyenda sobre motores V8 y V12 atmosféricos de sonido inconfundible, por lo que el salto a la propulsión eléctrica no es simplemente una evolución tecnológica, sino un cambio cultural de enorme calado. Sin embargo, en la firma de Maranello insisten en que el Luce no será un experimento, sino un auténtico Ferrari en términos de prestaciones, comportamiento y exclusividad.
Uno de los aspectos más comentados ha sido su diseño. Las mulas de pruebas han circulado con un camuflaje casi grotesco, de inspiración “Frankenstein”, que dificultaba cualquier lectura clara de sus proporciones. No obstante, las últimas fotografías, captadas en el norte de Suecia durante los habituales ensayos invernales, han dejado entrever un detalle significativo: la disposición de las manillas y el sistema de apertura de las puertas.

Todo apunta a que, al igual que en el Ferrari Purosangue, el Luce recurrirá a puertas traseras con apertura inversa, es decir, articuladas en la parte posterior y que se abren hacia delante. Este sistema, conocido como “coach doors” o incluso “suicide doors”, aporta un acceso más cómodo al habitáculo y refuerza la sensación de sofisticación.
Precisamente el interior es otro de los grandes focos de interés. Ferrari ha confiado su concepción a dos nombres propios del diseño industrial contemporáneo: Jony Ive, antiguo jefe de diseño de Apple, y Marc Newson. Ya nos lo han mostrado como anticipo y no es nada parecido a lo que hayamos visto. Minimalismo, superficies limpias y una integración tecnológica casi invisible podrían definir un entorno en el que la digitalización y la artesanía italiana convivan en equilibrio. Como siempre, el resultado estético será cuestión de gustos, pero nadie duda de que Ferrari busca establecer un nuevo estándar en diseño interior dentro del segmento de los superdeportivos eléctricos.
En el apartado técnico, el Luce no escatima ambición. El sistema de propulsión estará compuesto por cuatro motores eléctricos —uno por rueda—, configurando una arquitectura de tracción total con vectorización de par independiente. La potencia conjunta superará los 1.000 CV, una cifra que sitúa al modelo en la élite absoluta del rendimiento eléctrico. Con este despliegue, el 0 a 100 km/h se completará en apenas 2,5 segundos, un registro propio de hiperdeportivos.

La batería tendrá una capacidad estimada de 122 kWh y funcionará bajo una arquitectura de 800 voltios. Esta configuración no solo optimiza la entrega de potencia y la eficiencia térmica, sino que también permite recargas ultrarrápidas. Gracias a una potencia de carga de hasta 350 kW en corriente continua, el Luce podrá pasar del 10 % al 80 % de su capacidad en aproximadamente 25 minutos. En términos de autonomía, se espera una cifra cercana a los 530 kilómetros bajo ciclo homologado, lo que lo sitúa en parámetros competitivos dentro del segmento premium de altas prestaciones.
Más allá de los números, la gran incógnita será cómo Ferrari logrará transmitir sensaciones equivalentes a las de sus modelos térmicos. La gestión del sonido, la respuesta del acelerador y el tacto de la dirección serán elementos clave para preservar el ADN dinámico de la marca en ausencia del tradicional rugido mecánico.
El lanzamiento oficial tendrá lugar en mayo de 2026 y, como cabría esperar, el precio superará con holgura los 500.000 euros. El Ferrari Luce no solo será un escaparate tecnológico, sino también un objeto de deseo reservado a una clientela muy exclusiva. Hasta entonces, los potenciales compradores aún tienen tiempo para preparar la inversión necesaria para acceder a la nueva “luz” de Maranello.
Galería de imágenes espía del Ferrari Luce
Fotos: SHProshots



















