La factura del taller del coche se ha comido un 34% más del presupuesto familiar en cinco años: el gasto medio anual por hogar en mantenimiento y reparación pasó de 563 euros a 755 euros entre 2021 y 2025.
No es una impresión de barra de café. Los precios de mantenimiento y reparación de vehículos subieron un 5,6% en 2022, un 4,8% en 2023, un 3% en 2024 y un 3,7% durante 2025, según los datos del INE. En agosto de 2026 la tasa interanual seguía en el 4,1%, según los últimos registros recopilados por Fagenauto.
El dato se entiende mejor al compararlo. El gasto total de los hogares españoles creció un 20,3% en ese mismo periodo; el del taller, un 34%. Traducido a euros por familia, mantener el coche se lleva hoy unos 16 euros más al mes que en 2021.
La estimación procede de CONEPA, que ha cruzado sus datos con la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE. Conviene leerla como lo que es, una media: hay coches que se quedan muy por debajo y otros que la superan sin despeinarse, porque cada reparación depende del modelo, la antigüedad y el uso.
El gasto en taller sube un 34% en cinco años frente al 20,3% del presupuesto familiar: mantener el coche pesa cada vez más y la curva no se ha aplanado.
Qué partidas disparan la factura del taller
Dentro de esa factura hay tres bloques que tiran con fuerza: neumáticos, frenos y las revisiones de motor. A ellos se suma la carrocería, donde el golpe duele más: una reparación de chapa y pintura costó de media 1.450 euros en 2025, un 7% más que el año anterior.
El recambio medio se encareció un 8% en el mismo ejercicio. En chapa y pintura, las piezas ya representan cerca del 60% de la factura, por encima incluso de la mano de obra en muchas intervenciones. El resultado es una reparación que se decide más por el precio de la pieza que por las horas de trabajo.
El coche nuevo se avería menos, pero la reparación es más compleja
Cámaras, radares, sensores, centralitas y software han cambiado la naturaleza de la reparación. Sustituir un parabrisas o arreglar un paragolpes obliga ahora a recalibrar los sistemas ADAS (los asistentes avanzados de ayuda a la conducción) con equipos de diagnosis específicos y licencias de software que antes no entraban en la cuenta.
El sector lo nota en su propia inversión. Un estudio de Bosch y Fesvial concluyó que tres de cada cuatro talleres señalan el coste de los equipos de calibración ADAS como uno de sus principales obstáculos, y el 53% reclama más formación especializada. Esa inversión termina formando parte del precio final de la intervención.
Un parque de 14,6 años de media pide más mantenimiento
Hay un factor silencioso detrás de la subida: el coche español es cada vez más viejo. La edad media de los turismos pasó de 12,7 años en 2019 a 14,6 años en 2025, y cerca de la mitad de los que circulan ya superan los 15.
Un parque envejecido pide más mantenimiento por pura lógica mecánica: embrague, amortiguadores, correa o cadena de distribución, escape, silentblocks. Piezas que no se cambian por gusto, sino porque llega su hora y el desgaste deja de ser una opción.
Ahí está la palanca más rentable para el bolsillo. La reparación planificada se puede presupuestar con antelación y tiene techo conocido; la avería que rompe en carretera, no. Pedir el desglose por escrito, separando piezas y mano de obra, es gratis y permite comparar.
Merece la pena separar dos conceptos que se confunden a menudo. Una cosa es el mantenimiento preventivo, con intervalos fijos y precios previsibles; otra, la reparación sobrevenida. La primera se planifica con meses de antelación. La segunda llega cuando llega y suele coincidir con el peor mes posible.
Y conviene no perder de vista el calendario. La revisión del fabricante y la ITV marcan los hitos obligatorios; entre medias, lo que de verdad ahorra dinero es adelantarse: mirar la presión y el dibujo de los neumáticos una vez al mes, escuchar los frenos y no estirar el aceite más de lo que indica el manual.
Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: neumáticos (presión y profundidad de dibujo), frenos (pastillas, discos y líquido) y las revisiones de motor que marca el fabricante.
- Cómo hacerlo: la presión y el dibujo de los neumáticos se comprueban en casa; pastillas, discos y líquido de frenos piden un taller de confianza. La calibración ADAS tras cambiar un parabrisas exige equipo profesional.
- Cuánto cuesta: la factura media anual por hogar está en 755 euros y la chapa y pintura, en 1.450 euros. Pedir presupuesto desglosado antes de autorizar no cuesta nada y evita sorpresas.

