Hay lugares sagrados para los amantes del motor, y las fábricas de las grandes marcas suelen ser uno de ellos. La protagonista de esta historia es la antigua planta de Bugatti en Campogalliano, a pocos kilómetros de Módena, que ha pasado de ensamblar superdeportivos a ser el escenario de una rave ilegal con más de 5.000 personas hace unas semanas.
Las mismas paredes que vieron nacer a los motores V12 y a algunos de los coches más impresionantes que tendremos jamás en la carretera acogieron a miles de personas con altavoces, caravanas y mucho alcohol. No duró demasiado tiempo, porque la intervención policial cortó la fiesta ilegal, pero nos deja una anécdota bastante curiosa.
3¿Qué queda ahora de la fábrica de Bugatti?
Lógicamente, la rave ilegal terminó de causar daños materiales en un edificio que lleva ya varios años abandonado. Los más nostálgicos lamentan el abandono prolongado de un espacio que tiene mucho valor histórico, y ya han reclamado soluciones desde distintos ámbitos.
Asociaciones culturales, antiguos trabajadores y aficionados al motor coinciden en que la fábrica no puede seguir en terreno de nadie, aunque el edificio sea propiedad privada. Algunas propuestas encima de la mesa plantean que se convierta en un museo, en un centro cultural o en algún espacio técnico vinculado a la historia del automóvil y de Bugatti. Pero, de momento, ni existe ningún proyecto relacionado ni se le espera.








