La velocidad vuelve al centro del debate en Europa. Mientras las administraciones endurecen los controles y aumentan el número de radares en las carreteras, una nueva discusión propone que ciertos vehículos puedan circular sin limitaciones en determinadas condiciones. La posibilidad no es inmediata, pero varios organismos europeos ya estudian cómo adaptar la normativa a los avances tecnológicos.
Ante una seguridad vial prioritaria y controles cada vez más estrictos, la idea de eliminar límites puede parecer contradictoria. Sin embargo, la clave está en el tipo de vehículos, en el entorno donde circularían y en los sistemas de asistencia que incorporan. La tecnología está cambiando la forma de conducir, y con ella también podría cambiar la manera de entender la velocidad en carretera.
1Más radares y controles en toda Europa
El endurecimiento de los controles es una realidad en toda Europa. Países como España, Francia, Italia y Alemania están instalando nuevos radares a fin de reducir la siniestralidad. La velocidad sigue siendo factor principal en los accidentes de tráfico, y por eso las autoridades apuestan por más vigilancia, más sanciones y menos margen para superar los límites establecidos.
En España, los nuevos sistemas de control incluyen radares fijos, de tramo, e incluso dispositivos capaces de detectar otras infracciones. Pero también se están probando tecnologías basadas en inteligencia artificial para ajustar la velocidad máxima en función del tráfico, la climatología o el estado de la vía.

