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martes, 13 enero 2026

Ricardo (55), mecánico: «Estos errores al arrancar el coche en invierno te pueden costar hasta 1.000 euros»

Arrancar el coche de forma errónea puede destrozar la mecánica, sobre todo en invierno.

Un gesto de apenas tres segundos al arrancar el coche hoy podría salvarte de tener que gastar una fortuna en reparaciones. Muchos conductores creen que están cuidando su motor con rutinas que aprendieron de sus padres o abuelos, pero la realidad actual es muy distinta.

Ricardo no deja de recibir coches con averías graves que se podrían haber evitado con solo cambiar un par de hábitos al arrancar en frío. Y existe un error que casi todos cometemos por inercia al entrar en el habitáculo cuando hace mucho frío, que es una auténtica sentencia de muerte. Descubre por qué lo que haces cada mañana está destruyendo tu coche por dentro.

El falso mito de calentar el coche en parado

arrancar en frío
Fuente: Agencias

Seguro que alguna vez has visto a un vecino arrancar su coche y dejarlo diez minutos al ralentí mientras termina de recoger sus cosas o mira el móvil. Puede que incluso lo hagas tú mismo lo haces pensando que así el aceite fluye mejor y el motor sufre menos. Ricardo es tajante: es un error que solo sirve para tirar el dinero y acortar la vida de tu mecánica. Los motores modernos no funcionan como los de hace cuarenta años. Hoy en día, el aceite empieza a circular por todo el sistema casi de forma instantánea en cuanto giras la llave o pulsas el botón de encendido.

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Si dejas el coche parado mucho tiempo, el motor tarda más en alcanzar su temperatura óptima de funcionamiento. Al estar al ralentí, la combustión no es eficiente y se genera un desgaste innecesario en las piezas internas. La propia Agencia de Protección Ambiental (EPA) advierte de que este hábito no aporta ningún beneficio real. Lo que estás haciendo es contaminar más de la cuenta y gastar combustible para nada.

La clave que nos da este mecánico experto es muy sencilla: arranca, espera unos diez o quince segundos para que la presión del aceite se estabilice y empieza a rodar de inmediato. Eso sí, debes hacerlo con mucha suavidad, pero el movimiento es lo que ayuda a que todas las piezas del coche cojan calor de forma uniforme y segura.

La importancia de no exigir potencia antes de tiempo

acelerar innecesariamente
Fuente: Agencias

Otro de los grandes fallos que señala Ricardo ocurre justo después de ponernos en marcha. Muchos conductores tienen prisa, salen del garaje y, en cuanto ven un tramo despejado o se incorporan a la autovía, pisan el acelerador a fondo. Esto es como pedirle a un atleta que corra un sprint de cien metros nada más despertarse de una siesta profunda sin haber estirado ni un solo músculo. El resultado suele ser una lesión segura. En el caso de tu coche, las consecuencias son micro roturas y un desgaste prematuro de componentes vitales.

La recomendación de expertos es mantener un régimen de revoluciones bajo durante los primeros kilómetros. No deberías pasar de las dos mil o dos mil quinientas revoluciones por minuto hasta que la aguja de la temperatura llegue a su zona central. Y ojo, porque Ricardo recuerda algo que solemos olvidar: el coche no es solo el motor.En frío, la caja de cambios tiene un aceite mucho más denso y le cuesta más trabajar. Los frenos y los propios neumáticos tampoco tienen el agarre ni la eficacia necesaria hasta que ruedan un poco.

El peligro de encender todo a la vez al arrancar

Calentar el interior de tu coche sin calefacción: El truco contradictorio que funciona
Fuente propia

Imagina que es una mañana de enero, hace un grado bajo cero y entras en el coche tiritando. Lo primero que haces es arrancar y, acto seguido, conectas la calefacción a tope, la luneta térmica para ver por detrás, los asientos calefactables si los tienes y la radio para escuchar las noticias. Según Ricardo, este es el camino más rápido para quedarte tirado en el momento menos oportuno. La batería sufre muchísimo con las bajas temperaturas; su capacidad de entrega de energía cae en picado cuando hace frío.

Si en el momento del arranque, que es cuando la batería tiene que hacer su mayor esfuerzo, le obligas a alimentar todos esos sistemas, la estás sometiendo a un estrés brutal. El consejo es apagar cualquier consumidor de energía antes de dar el contacto. Asegúrate de que el aire, las luces y la radio estén apagados. Una vez que el motor ya está girando y el alternador empieza a generar corriente, entonces es el momento de ir conectando lo que necesites de forma progresiva. Este pequeño detalle puede alargar la vida de tu batería varios años y evitarte el mal trago de que el coche no arranque un lunes por la mañana.

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Además, Ricardo se desespera cuando ve a conductores salir a la calle con el parabrisas medio empañado o con restos de nieve bloqueando la vista. La seguridad es lo primero, pero la forma en la que desempañamos también afecta al coche. Muchos esperan quietos a que el aire caliente salga, pero es ineficiente. Lo mejor para eliminar el vaho es utilizar una combinación de aire caliente y aire acondicionado. Aunque parezca contradictorio usar el aire acondicionado en invierno, este sistema funciona como un potente deshumidificador.

El aire seco del climatizador eliminará la humedad de los cristales mucho más rápido que el aire caliente por sí solo. Dirige el flujo hacia el parabrisas, sube la potencia del ventilador y asegúrate de no tener activada la recirculación del aire, ya que eso solo movería el aire húmedo dentro del coche. Y si tienes hielo por fuera, no esperes a que se derrita solo; usa una rasqueta o productos específicos.Cuidar tu coche en frío no es difícil, solo requiere dejar atrás viejas costumbres y entender cómo respira tu máquina.

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