El Ebro S400 con etiqueta ECO por menos de 19.000 euros para esquivar las ZBE

Se ensambla en la Zona Franca de Barcelona y combina 211 CV con cambio automático y un consumo medio de 5,3 litros. Su etiqueta ECO de la DGT es lo que le permite entrar en las Zonas de Bajas Emisiones sin restricciones.

El Ebro S400 con etiqueta ECO ya se vende por menos de 19.000 euros. Es una de las vías más baratas de seguir circulando por el centro de las grandes ciudades sin arriesgarse a una multa. El modelo se ensambla en España y su precio promocionado baja entre 1.000 y 1.500 euros según el acabado.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: es uno de los híbridos con etiqueta ECO más baratos del mercado español y ahora cuesta menos que muchos urbanitas.
  • Cómo te afecta: el distintivo ECO de la DGT te da acceso a las Zonas de Bajas Emisiones que ya restringen la entrada a los coches sin etiqueta.
  • Puntos clave y plazos: el acabado Premium se queda en 18.990 euros y el Excellence en 20.990, con financiación obligatoria con la marca; la tarifa promocionada está activa este mes de octubre de 2026.

Qué es el Ebro S400 y qué etiqueta lleva

Se trata de un SUV híbrido que se ensambla en la Zona Franca de Barcelona y deriva del Chery Tiggo 4 Pro SHS-H. Bajo el capó combina un motor de gasolina de 1,5 litros con otro eléctrico para firmar una potencia conjunta de 211 CV y un par máximo de 310 Nm. La transmisión es automática y la tracción, sencilla, al eje delantero.

La clave para quien circula a diario por la ciudad está en su distintivo. A este conjunto le corresponde la etiqueta ambiental ECO de la DGT, la que hoy permite olvidarse de las restricciones al tráfico en buena parte de las ZBE. Según los datos de la marca, el S400 limita su velocidad máxima a 150 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos y declara un consumo medio de 5,3 litros cada 100 kilómetros, con 120 gramos de CO2 por kilómetro.

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En tamaño se coloca en el segmento de los SUV compactos. Mide 4.320 milímetros de largo, 1.831 de ancho y 1.646 de alto, con una batalla de 2.610 milímetros. El maletero anuncia 310 litros, una cifra correcta para el uso diario, aunque por debajo de algunos rivales.

La etiqueta ECO no es un adorno en la ficha: es lo que decide si tu coche puede cruzar el centro o se queda fuera del perímetro restringido.

Cuánto cuesta y qué incluye cada versión

El precio es el gran argumento. El Ebro S400 1.5 DHT de 211 CV con cambio automático arranca en 18.990 euros en el acabado Premium y sube a 20.990 euros en el Excellence. En los dos casos hay que financiar con la marca para acceder a la tarifa promocionada, un detalle que conviene leer con calma antes de firmar.

Desde el acabado de acceso, el equipamiento es muy completo: faros LED inteligentes, control de crucero adaptativo, asistente de carril, lector de señales, aviso pre-colisión, detector de ángulo muerto, detector de fatiga, freno de mano eléctrico, sensores de aparcamiento y cámara posterior. Suma climatizador automático dual, instrumentación digital configurable, pantalla táctil con Apple CarPlay y Android Auto, radio DAB, acceso y arranque sin llave y llantas de aleación de 17 pulgadas.

La versión Excellence añade sobre lo anterior tapizado en piel sintética, asientos eléctricos y calefactables, sensores de aparcamiento delanteros, visión 360º con función de chasis transparente, volante forrado en piel y cristales traseros sobretintados, entre otros elementos.

Por qué la etiqueta ECO gana peso en la ciudad

Las Zonas de Bajas Emisiones han dejado de ser una excepción. La normativa obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a contar con una, y ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla ya aplican restricciones dentro de sus perímetros. En la práctica, un coche sin distintivo ambiental —el que la DGT clasifica como etiqueta A— lo tiene cada vez más complicado para entrar en el centro.

Ahí es donde el S400 juega su baza. Con el distintivo ECO puede acceder a esas zonas restringidas, aunque con alguna limitación horaria en las ordenanzas más estrictas. Conviene revisar siempre la norma de tu ciudad: cada ayuntamiento fija sus propias reglas y lo que vale en una capital puede no valer en la de al lado.

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El otro frente abierto es el precio y la llegada de nuevos híbridos más baratos. La marca ha anunciado que esta mecánica dejará de estar disponible y dará paso a un bloque sobrealimentado con mejor respuesta, de modo que la tarifa actual tiene fecha de caducidad. Quien dude entre un eléctrico y un híbrido tiene aquí un argumento a favor del segundo: acceso a la ZBE sin depender del punto de recarga.

Para quien aún tiene un coche sin etiqueta, la alternativa pasa por dejar el vehículo fuera del perímetro, tirar de transporte público o cambiar de modelo. Las multas por entrar sin el distintivo en una ZBE pueden alcanzar los 200 euros, aunque cada ordenanza municipal fija su propio régimen sancionador.

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