La firma de Sant’Agata Bolognese sorprendió a todo el mundo cuando en agosto de 2024 presentó el digno sucesor de su extraordinario Lamborghini Huracán. Aquella maravilla de la ingeniería no era otra que el Lamborghini Temerario, un superdeportivo que supone una drástica evoluciona si se compara con su antecesor en el cargo en aspectos como la construcción, la puesta a punto o a nivel mecánico gracias a la llegada de un sofisticado y poderoso corazón híbrido enchufable que le ayuda a ser tan rápido, como eficiente.
Sin embargo, ahora que las primeras unidades del Lamborghini Temerario comienzan a llegar a las manos de sus afortunados propietarios y también a las de algunos compañeros de profesión, son legión quienes han puesto en énfasis un aspecto tan valorado para un superdeportivo de su talla como es el peso. Y no nos engañemos, la nueva joya de la casa italiana es un auténtico peso pesado si se compara con sus adversarios directos.
El Lamborghini Temerario es más pesado que sus rivales… Pero también más potente

A la hora de desarrollar su fascinante Lamborghini Temerario, los ingenieros de la compañía de Sant’Agata Bolognese no escatimaron en recursos. De ahí que esta criatura nazca desde un chasis fabricado en una revolucionaria aleación de aluminio que le permite ser más ligero y más rígido que el empleado por el Huracán. Pero también es cierto que no nace de chasis un monocasco de fibra de carbono para diferenciarlo de forma rápida de su hermano mayor, el Revuelto.
De igual manera, su extraordinario corazón 4.0 V8 Biturbo se aligeró al máximo, mientras que cada máquina eléctrica que encierra bajo su carrocería apenas pesa 15,5 kilos. Para más inri, la batería de iones de litio que utiliza este Lamborghini Temerario tiene tan solo 3,8 kWh de capacidad (la usada por adversarios como los Ferrari 296 GTB o McLaren Artura tiene 7,4 kWh). Todo ello con el claro objetivo de intentar minimizar el peso de semejante superdeportivo, que aún así y según apunta la firma italiana, arroja en lastre en seco de 1.690 kilos. Eso son 1.765 kilos en orden de marcha, que no son precisamente pocos para una criatura de su calibre.
Sobre un chasis fabricado en una aleación de aluminio se coloca una carrocería de 4,71 metros de largo

Más aún cuando lo pones en perspectiva con esos dos fascinantes adversarios antes mencionados. Porque el de Maranello arroja un lastre de tan solo 1.470 kilos en seco (1.545 kilos en orden de marcha), mientras que el de Woking se conforma con apenas 1.488 kilos en seco (1.563 kilos en orden de marcha). Todo ello teniendo en cuenta que nacen desde chasis fabricados en aluminio y en fibra de carbono respectivamente. Por lo que hay que poner en valor el trabajo de la compañía de Maranello con su Ferrari 286 GTB, y no digamos ya con el 286 Speciale, que como el McLaren Artura utilizan una mecánica híbrida enchufable donde la voz cantante la llevan sendos motores 3.0 V6 Biturbo.
Estos dos últimos también es cierto que utilizan una mecánica híbrida enchufable con un propulsor de combustión más ligero (se ahorran dos cilindros frente al Lamborghini Temerario) y con solo una máquina eléctrica en vez de tres. Todo ello sin olvidarnos de que se trata de criaturas mucho más comedidas en tamaño, porque el de Sant’Agata Bolognese mide nada menos que 4,71 metros de largo, lo que vienen a ser 14 centímetros más que el de Maranello y 17 centímetros más que el de Woking.
El Lamborghini Temerario presume de ser más rápido que sus rivales directos

Calculadora en mano, este último es el que peor parado sale a la hora de hablar de la relación peso/potencia (teniendo en cuenta el peso en seco) con un ratio de 2,125 kg/CV. A continuación sigue el Lamborghini Temerario con 1,837 kg/CV, mientras que la victoria se la lleva el de Maranello con 1,771 kg/CV. De ahí que esta maravilla pueda acelerar de 0 a 100 km/h en solo 2,9 segundos y pueda alcanzar los 330 km/h, cifra que calca el McLaren Artura, que demanda una décima más para efectuar esa misma aceleración que el Lamborghini Temerario rebaja hasta los 2,7 segundos gracias a la acción de las dos máquinas eléctricas colocadas en el eje delantero. Mientras que sus rivales son exclusivamente propulsión posterior. Y para rizar el rizo, no para hasta los 343 km/h.
No en vano hablamos de una maravilla tecnológica que entrega una potencia máxima combinada de 920 CV, cifra que eclipsa los 830 CV que entregan los Ferrari 296 GTB y que ya deja en evidencia los ‘solo’ 700 CV de los que presumen los McLaren Artura, que por otro lado brillan en eficiencia con una autonomía eléctrica de 35 kilómetros, que se reduce a 25 kilómetros en el de Maranello. Y aquí los de Sant’Agata Bolognese ni se han pronunciado al respecto.
El paquete Alleggerita ahorra 25 kilos, pero cuesta casi como un Golf GTI a estrenar

Lo que si dicen es que te ofrecen la posibilidad de aligerar su maravilloso Lamborghini Temerario siempre que acudas a su extensa lista de opciones y marques la casilla de un particular paquete opcional que lleva el nombre de Alleggerita. Paquete que por otro lado tiene un precio de 42.900 euros y que ayuda a restar 25 kilos y a potenciar la aerodinámica gracias a nuevos componentes de fibra de carbono entre los que vemos un splitter delantero, un alerón trasero, faldones laterales o una cubierta para el motor personalizada. Sin olvidarnos de los detalles interiores, unos cristales más livianos y un escape fabricado en titanio.
Independientemente de todo ello, quienes ya han tenido la oportunidad de ponerse al volante de este Lamborghini Temerario aseguran que disimula a la perfección su peso. Pero en un segmento donde históricamente el lastre ha jugado un papel tan fundamental como la potencia con el objetivo de acentuar el talante deportivo, nos preguntamos cómo iría este superdeportivo con el peso de sus adversarios. Porque si pesara como los legendarios Gallardo, lo tenemos claro y estaríamos hablando de una criatura de otro planeta.








