¿Te has encontrado en algún coche una pegatina redonda, con forma de diana y los colores de la bandera de España? Hay muchos conductores que la llevan como decoración, y lo más curioso es que es un símbolo con cientos de años de historia que muchos han recuperado ahora.
Cumple la misma estética decorativa que cualquier otra etiqueta que puedas llevar en tu coche, como la manzana de Apple, la que avisa de que hay niños a bordo e incluso la mítica de ‘acabas de ser adelantado por una chica’. Solo que, en este caso, la pegatina en forma de diana tiene un significado histórico muy particular.
¿Qué significa la pegatina con forma de diana?

Esta pegatina redonda, en forma de diana, con los colores rojo y amarillo de la bandera de España, es una escarapela española, es decir, un símbolo histórico que se remonta a la Guerra de la Independencia contra las tropas de Napoleón, a comienzos del siglo XIX. En ese contexto, la escarapela era un signo de identificación y de apoyo a la causa española frente al invasor.
Su uso fue tan extendido que en el año 1809 se prohibió, por orden de José Bonaparte, precisamente por la carga simbólica tan fuerte que tenía. Con el paso del tiempo, la escarapela estuvo presente en ciertos ámbitos oficiales, sobre todo en el militar. Desde 1913, forma parte del emblema del Ejército del Aire, y sigue siendo hoy en día una señal de identificación.
Décadas después, el símbolo ha dado el salto al ámbito civil como una manera más de llevar presente al país. Por ejemplo, hay quien lo tiene en forma de bandera o quien decide colocarlo como una pegatina en su coche. Suele representar el orgullo nacional, un gesto de pertenencia o afinidad cultural.
Eso sí, no es ninguna señal reconocida por la Dirección General de Tráfico (DGT) ni mucho menos, simplemente es una pegatina que muchos conductores la llevan a modo de decoración en sus vehículos. Sin ningún efecto práctico en la circulación.
¿Es legal y dónde se puede colocar?

Ahora bien, ¿es legal llevar pegatinas en el coche, además de las homologadas por la DGT? Sí que lo es. No hay ninguna norma que prohíba llevar esta etiqueta en concreto, ninguna otra con los colores de la bandera de España ni de ninguna índole.
Eso sí, la legalidad no depende del símbolo en cuestión, sino del lugar en el que decidas colocarlo. El Reglamento General de Circulación (RGC), en su artículo 19.1, establece que el conductor debe mantener en todo momento un campo de visión adecuado. Y esto es lo que abre la puerta a una posible interpretación por parte de un agente de la Guardia Civil de Tráfico.
Lógicamente, si pones la etiqueta en la carrocería, el portón trasero o en una esquina del cristal trasero del coche no deberías tener problemas, porque no afecta de ninguna manera a la visibilidad ni a la seguridad. En cambio, otra cosa bien distinta es poner una pegatina en el parabrisas o en las ventanillas delanteras. Esto sí que es motivo de sanción, en el caso de la escarapela y de cualquier otro adhesivo, por razones evidentes.
En la luna delantera, solo están permitidas dos pegatinas. La primera es la V-19, la etiqueta de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) y la segunda, el distintivo ambiental de la DGT. La primera es obligatoria en toda España, mientras que la segunda solo es obligatoria llevarla visible en algunas ciudades, como Madrid.
Y ojo también con ‘coleccionar’ pegatinas de la ITV. Por un par no pasa nada, pero si llevas las de los últimos diez años, también te puedes llevar una sanción por reducir considerablemente la visibilidad.








