Así son los nuevos radares remolque con los que la DGT se están poniendo las botas

Son capaces de multar a 20 coches por minuto y se mueven constantemente para que no se sepa dónde están vigilando.

Conduciendo por la autopista, puede que hayas mirado de reojo hacia el arcén y hayas visto algo que no es un coche averiado ni una señal de tráfico normal. Lo que puede que hayas visto es la nueva pesadilla de los conductores: el radar de remolque de la DGT.

Este dispositivo ha llegado para cambiar (una vez más) las reglas del juego en las carreteras, y es fundamental que entiendas cómo funciona porque no tienen piedad. La DGT ha encontrado en esta tecnología la herramienta perfecta para vigilar los excesos de velocidad de una forma mucho más difícil de detectar.

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Una tecnología capaz de multar a un coche cada tres segundos

Fuente: Agencias

Estos dispositivos utilizan una tecnología láser de última generación que es muy rápida y precisa. Mientras que los radares de ondas de radio a veces podían fallar o necesitaban que el coche pasara por un punto muy concreto, el láser barre la carretera de forma constante. Esto permite que el aparato pueda medir la velocidad de hasta veinte vehículos por minuto. Es decir, que es capaz de cazar a un conductor cada tres segundos.

Además, el radar de remolque es inteligente. No solo mide la velocidad, sino que gracias a su conexión inalámbrica mediante Bluetooth y redes de datos móviles, envía la infracción en tiempo real al centro de tratamiento de denuncias. La foto de tu matrícula y el dato de la velocidad a la que ibas viajan por el aire al instante. Esto hace que el proceso sea automático y muy difícil de impugnar.

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Otro punto a tener en cuenta es que su diseño exterior está pensado para resistir ataques. Son cajas blindadas muy pesadas, que no se pueden abrir ni mover sin la maquinaria adecuada, lo que garantiza que el radar pueda estar operativo las veinticuatro horas del día sin riesgo de ser saboteado de forma sencilla.

De momento, la expansión ha empezado con fuerza en Cataluña. El Servei Catalá de Tránsit ya tiene una flota de al menos diez unidades que se mueven sobre todo por la autopista AP-7. En sus primeros días de funcionamiento han llegado a poner miles de denuncias controlando a una cantidad ingente de vehículos.

Por su parte, la DGT también ha empezado a desplegar unidades en el resto de España. Las primeras pruebas se han visto en la AP-6 y en la A-1 a la altura de Madrid.

Un lugar donde vas a encontrar estos radares con total seguridad es en los tramos de obras. Tráfico ha anunciado que su prioridad es colocar estos remolques en zonas donde hay operarios trabajando en la calzada. En estos tramos, la velocidad suele estar limitada a 60 o 80 kilómetros por hora, y es muy común que los conductores no respeten esa señalización. El objetivo aquí es doble: por un lado, recaudar por el exceso de velocidad y, por otro, proteger la vida de los trabajadores que están a pie de carretera.

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