Cada vez hay más vehículos que llevan una cámara apuntando a la carretera. La Dirección General de Tráfico (DGT) tiene una normativa para las dashcam, ya sea las que cualquier conductor puede comprar e instalar por su cuenta, o las que ya vienen de serie en algunos coches o como parte del equipamiento adicional.
Simplificando mucho la historia, la DGT no prohíbe llevar una dashcam en el coche, es decir, una cámara en el salpicadero que graba la carretera constantemente. El problema viene si haces un mal uso de las imágenes que grabas. Por eso, a continuación te contamos qué se puede grabar, dónde colocarla (si no viene de serie en tu coche) y en qué situaciones te va a servir una grabación. Es un asunto que tiene mucha más ‘miga’ de la que parece.
3¿Sirve una dashcam en caso de accidente? La DGT responde
Es la gran pregunta y la más difícil de responder. La grabación de una dashcam puede servir, en parte, como prueba en caso de un accidente, una colisión o una maniobra brusca de otro conductor que tenga consecuencias o que sea objeto de denuncia. Pero tampoco automáticamente.
Para empezar, la DGT recuerda que la cámara debe estar bien instalada. Si estaba mal colocada o supone una distracción para el conductor, puede jugar en su contra. La grabación en ningún caso puede estar manipulada ni editada, y el uso debe limitarse a esclarecer lo ocurrido en caso de accidente.
Es cierto que las aseguradoras suelen ver con buenos ojos este tipo de pruebas, porque ayudan a aclarar responsabilidades en accidentes en los que no esté del todo claro o no haya las mismas buenas intenciones por las dos partes. Pero las grabaciones tampoco son válidas por sí mismas, porque deberá ser un juez quien determine si la grabación es válida como prueba documental. Dependerá de su criterio y también del caso.
Por tanto, la respuesta de la DGT es que sí puedes llevar un dashcam, aunque con matices. Tráfico insiste en priorizar la seguridad en todo momento y en respetar la privacidad de terceros. A partir de ahí, todas las implicaciones legales ya suelen ser más farragosas y dependen mucho de cada situación particular.








