La experiencia organizada por Defender junto a Grupo Merca2 dentro de su Club VIP Experience fue una combinación de conducción, paisaje, reflexión y alta cocina que convirtió un día cualquiera en una inmersión sensorial completa. La experiencia tuvo todo tipo de detalles, ofreciendo una jornada llena de aventura y gastronomía para un total de 12 asistentes de diferentes tipos de compañías y sectores.
LA AVENTURA DE CONDUCIR UN DEFENDER
El evento comenzó a las 9.30 h en Las Brasas del Mentidero, un restaurante situado en la Ronda de la Comunicación, en el distrito madrileño de Fuencarral-El Pardo. Allí se sirvió café y desayuno entre los asistentes. Más allá del networking habitual, la mañana arrancó con una presentación técnica a cargo de Carlos Cubillo, Head of Comms and Experiential JLR y Andrés Hernández, Director Comercial Grupo Merca2.

Siguiendo esta línea, en la exposición se habló de innovación, experiencia de marca y de cómo el concepto aventura puede integrarse en el día a día profesional sin perder autenticidad. El protagonista indiscutible de la jornada fue Defender, icono del todoterreno contemporáneo, preparado para demostrar su gran capacidad para ir más allá del asfalto.
Tras las presentaciones, a las 10.45 h los asistentes tomaron rumbo conduciendo ellos mismos algunos modelos de Defender como el Trophy, dirección a la Finca Monte de Cutamilla, en Sigüenza (Guadalajara). Un trayecto que incluyó un tramo de carretera abierta y una parada técnica para el cambio de conductor, y así experimentar los 12 asistentes el comportamiento del vehículo Defender.
Con la primera toma de contacto con los coches de Defender, los diferentes directivos tuvieron la misma sensación: robustez, precisión y control. Asimismo, Defender responde con firmeza en
carretera, pero deja entrever su verdadera naturaleza cuando el paisaje empieza a transformarse. Y esto fue precisamente lo que ocurrió al llegar a Sigüenza, donde la conducción se hizo por caminos más estrechos y por el bosque.
LOS ASISTENTES PUDIERON PROBAR LOS MODELOS DE DEFENDER EN CARRETERA Y EN EXPERIENCIA 4X4
A las 12 h llegaron los asistentes a la Finca Monte de Cutamilla para llevar a cabo la experiencia 4×4. Una situación privilegiada para Defender que pudo desplegar todo su potencial en un circuito de subidas pronunciadas, terrenos irregulares y pasos técnicos, solventados con confianza. Más que una prueba de resistencia, fue una demostración de equilibrio entre la tecnología y la mecánica.

Foto: Merca2
Después de la experiencia de conducción llegaba la hora de comer, donde los asistentes vivieron un momento de disfrute gastronómico bajo el título ¿Por qué la cocina nos hizo humanos?, a cargo del chef Víctor Díaz. Una propuesta que iba más allá del menú degustación; era un recorrido conceptual por la evolución del hombre a través del fuego y la cocina.

Foto: Merca2
El menú estaba estructurado en cinco platos, para comenzar y abrir apetito, unos calçots con romescu, siguiendo con el primer plato donde Víctor Díaz preparó un surtido de matanza con criollo, txistorra, butifarra y morcilla. Entrando al segundo plato, los asistentes tuvieron la oportunidad de probar el chipirón relleno de verduras, albardado con papada ibérica de bellota adobada; el plato principal se trató de un chuletón de vaca vieja y madurada a 45 días de discarlux.
La experiencia gastronómica cerró con dos postres: el primero, una piña flambeada por parte del chef Víctor Díaz, y el segundo postre fue gracias a la chocolatería Dulce Tentación, que presentó unos bombones con el logo de Defender para seguir endulzando la velada.

Foto: Merca2
No obstante, la experiencia gastronómica se elevó con el maridaje dirigido por David Rosillo Cortijo, Wine Experience Manager de Abadía Retuerta. Rosillo guio a los asistentes en la interpretación de matices y aromas, con vinos como Ledomaine 2019 Blanco de Guarda de Abadia Retuerta, o Pago Valdebellón 2021, entre otros tres vinos más.

Foto: Merca2
Defender y Grupo Merca2 lograron una experiencia en la que la movilidad y la cultura se entrelazaron con naturalidad. Cada momento de dicha vivencia estuvo diseñado para transmitir una idea clara y dejar huella entre todos los asistentes.


