El coche vuelve a ocupar el centro de las decisiones financieras en los hogares españoles. Y no es casualidad. En un contexto de inflación más controlada, tipos de interés estabilizados y cierta sensación de normalidad económica, el crédito destinado a la automoción se ha consolidad como uno de los grandes dinamizadores del consumo. Según datos del sector financiero, la compra de vehículos vuelve a ser prioritaria para miles de familias.
«Llevo más de veinte años analizando operaciones y balances, pero lo de 2025 ha sido especialmente llamativo», asegura Lourdes, directora de un banco con presencia nacional. «Más del 70% de los préstamos para coche se destinaron a modelos muy concretos, prácticos y, sobre todo, de ocasión». Una afirmación que resume a la perfección el cambio de mentalidad del comprador español.
2El coche usado gana terreno al nuevo
Uno de los factores clave de esta tendencia está en los importes financiados. El crédito medio solicitado para la compra de un coche nuevo alcanzó los 15.000 €, mientras que el destinado a un vehículo de ocasión se situó en torno a los 11.500 €, una diferencia cercana al 30% que resulta determinante para muchos compradores.
También varían los plazos de devolución. Los préstamos para coches nuevos se amortizan de media en 66 meses, frente a los 58 meses del automóvil usado. “El cliente busca compromisos más cortos y cuotas más asumibles”, señala Lourdes. “Hoy el crédito se utiliza como una herramienta de control financiero, no como una vía para gastar más”.








