El coche vuelve a ocupar el centro de las decisiones financieras en los hogares españoles. Y no es casualidad. En un contexto de inflación más controlada, tipos de interés estabilizados y cierta sensación de normalidad económica, el crédito destinado a la automoción se ha consolidad como uno de los grandes dinamizadores del consumo. Según datos del sector financiero, la compra de vehículos vuelve a ser prioritaria para miles de familias.
«Llevo más de veinte años analizando operaciones y balances, pero lo de 2025 ha sido especialmente llamativo», asegura Lourdes, directora de un banco con presencia nacional. «Más del 70% de los préstamos para coche se destinaron a modelos muy concretos, prácticos y, sobre todo, de ocasión». Una afirmación que resume a la perfección el cambio de mentalidad del comprador español.
1El crédito para el automóvil mantiene su solidez
El crédito destinado a la compra de coches sigue siendo una pieza clave dentro de la financiación al consumo. Según un estudio interno de Cofidis, durante 2025, el 8% del total de solicitudes de préstamos personales fue para la adquisición de un vehículo. La cifra es muy similar a la de años anteriores, lo que demuestra la estabilidad de este tipo de financiación.
Sin embargo, el verdadero cambio está en el reparto interno. El coche de ocasión concentró el 73,9% de la demanda de crédito para comprar un automóvil, lo que supone un incremento de casi veinte puntos respecto a 2023 y 2024. Una evolución que refleja cómo el consumidor ha ajustado sus decisiones a un entorno donde la eficiencia financiera es prioritaria.








