El sueño de la DGT de bajar la tasa de alcohol al volante, fracasa (por el momento): El Gobierno no saca adelante el cambio en la ley

El ambicioso plan de Interior para reducir la alcoholemia permitida al volante ha fracasado en el Congreso.

Seguro que has escuchado algo acerca del plan de la DGT para bajar los límites de alcohol al volante. De salir adelante, ningún conductor podría probar una gota antes de coger el coche.

Sin embargo, el proyecto se ha dado de bruces contra un muro en el Congreso de los Diputados. De momento, las cosas se quedan como estaban, aunque el camino hasta llegar a este «no» ha sido bastante movido.

3
Las razones de los partidos que han rechazado la bajada de la tasa

Fuente:DGT

El Partido Popular no ha dicho que esté en contra de bajar el alcohol, sino que critica las formas. Según los populares, el Gobierno ha intentado colar esta reforma por una vía rápida que no es la adecuada. Creen que una decisión tan importante debería haber ido acompañada de informes de expertos y órganos consultivos para que la ley fuera perfecta desde el punto de vista jurídico y no tuviera fisuras legales.

Por otro lado, el caso de ERC es diferente y ha sido la gran sorpresa. Ellos aseguran que su objetivo es llegar a la tasa 0,0 real, pero han votado en contra porque el Gobierno no ha aceptado sus condiciones. Los republicanos querían que los Mossos d’Esquadra pudieran actuar como examinadores de tráfico y que se permitiera la jubilación anticipada para los conductores profesionales. Como el PSOE no cedió en estos puntos, ERC decidió tumbar la ley, argumentando además que la norma propuesta no iba a evitar accidentes, sino que iba a generar frustración entre los conductores.

Publicidad

Un punto muy interesante de esta ley que se ha quedado en el aire era el tema de los chivatazos. Seguro que alguna vez has visto un grupo de WhatsApp o una aplicación donde los conductores avisan de que hay un control de la Guardia Civil en una rotonda o en una salida de la autopista. La nueva norma quería prohibir de forma tajante que se difundiera esta información en internet y redes sociales. El objetivo era evitar que los conductores que han bebido puedan esquivar la vigilancia policial.

Curiosamente, esta parte de la ley ya se había caído de la negociación unos días antes de la votación final. El partido Junts no estaba de acuerdo con este punto, y para intentar salvar la ley principal, el PSOE aceptó quitar la prohibición de avisar de los controles. Sin embargo, ni siquiera haciendo esa concesión consiguieron que la ley saliera adelante. Esto te da una idea de lo difícil que está siendo ahora mismo sacar cualquier reforma de tráfico en el Congreso.

Publicidad

¿Significa esto que ya no van a bajar la tasa nunca? No exactamente. El PSOE ya ha anunciado que no se va a rendir y que volverá a presentar la iniciativa más adelante. 

El problema es que el panorama político no parece que vaya a cambiar mucho a corto plazo, y si los partidos que han votado «no» mantienen su postura, la ley volverá a morir en el mismo sitio.

Estaremos atentos a los próximos meses para ver si el Gobierno consigue convencer a algún aliado más y relanza este proyecto que, por ahora, duerme en un cajón.

Siguiente