Seguro que has escuchado algo acerca del plan de la DGT para bajar los límites de alcohol al volante. De salir adelante, ningún conductor podría probar una gota antes de coger el coche.
Sin embargo, el proyecto se ha dado de bruces contra un muro en el Congreso de los Diputados. De momento, las cosas se quedan como estaban, aunque el camino hasta llegar a este «no» ha sido bastante movido.
2El Congreso dice que no a la nueva ley
A pesar de que parecía que la medida iba a salir adelante con facilidad, la votación en la Comisión de Interior del Congreso ha dado una sorpresa a muchos. El resultado ha sido muy ajustado, pero suficiente para frenar la reforma: 18 votos a favor y 19 votos en contra.
Los partidos que han votado que sí han sido el PSOE y sus socios de gobierno, todos menos uno. Sin embargo, la balanza se ha inclinado hacia el «no» por la unión de los votos del Partido Popular (PP), Vox y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), junto a UPN.
Esto ha dejado al Gobierno en una posición complicada. El ministro Fernando Grande-Marlaska defendía esta ley como una herramienta vital para reducir las muertes en carretera, que han subido en los últimos meses. Pero en política, a veces las razones para votar en contra no tienen que ver solo con el contenido de la ley, sino con cómo se hacen las cosas o con otras peticiones que no se han cumplido. Y eso es lo que ha pasado en esta ocasión.


