El uso de las luces antiniebla traseras y delanteras en las carreteras españolas es un misterio que ni siquiera los profesionales han sido capaces de resolver. Algunos se olvidan de que existen, otros encienden todas cuando no son necesarias y muchos otros las dejan activadas incluso cuando ya ha pasado el banco de niebla.
Es de lo que se queja Marta, que trabaja como profesora de autoescuela y lo ve a diario con sus alumnos. «Cuando hay niebla, parece que cada conductor toma decisiones distintas. Algunos no encienden nada y otros llevan todo activado sin saber muy bien por qué», reconoce.
Y el problema no es el simple desconocimiento, sino que llevar encendidas unas luces en situaciones que no son apropiadas puede acabar deslumbrando al resto de conductores. Si ya de por sí es complicado conducir así, imagínate con una iluminación que no es la correcta.
3Este detalle te puede costar 200 euros
Los bancos de niebla pueden aparecer y desaparecer bastante rápido. El problema es que no todos los conductores se paran a pensar si tiene sentido mantener las antinieblas encendidas y siguen circulando con las delanteras o las traseras, por si más adelante aparece otro banco.
La multa de la Dirección General de Tráfico (DGT) por hacer un uso incorrecto del alumbrado del vehículo es de hasta 200 euros. Además del peligro que supone para la seguridad vial, sobre todo cuando la situación es especialmente grave, pues es uno de los principales motivos de reducción de visibilidad en carretera.

