Conducir en invierno no es igual que hacerlo en verano. En esta época del año, bajan las temperaturas, llueve, nieva, las carreteras se hielan, hay fuertes rachas de viento… Incluso en condiciones favorables, también tenemos menos horas de luz al día, se reduce la visibilidad y los despistes pueden costarnos mucho más caros.
Según los últimos datos de siniestralidad de la Dirección General de Tráfico (DGT), en el año 2024 se registraron más de 4.700 siniestros con víctimas relacionadas con fenómenos meteorológicos adversos durante los meses fríos, con un total de 100 fallecidos. Por eso, Tráfico nos da los 7 consejos a tener en cuenta para reducir riesgos y no quedarte tirado en la carretera.
5Prepara el vehículo antes de salir
La mejor manera de conducir con total tranquilidad en invierno es revisar bien tu coche antes de salir de casa, y tampoco es una garantía absoluta. Comprueba las luces, el limpiaparabrisas, la luneta térmica y los neumáticos.
No te olvides de los líquidos, batería y demás elementos de seguridad. Es lo que previene problemas y reduce el riesgo de quedarte tirado en condiciones adversas.







