El mercado del automóvil en España no es homogéneo. Aunque desde fuera pueda parecer que los conductores buscan lo mismo vivan donde vivan, la realidad que se encuentra cada día en un concesionario es muy distinta. El clima, la orografía, el tipo de trayectos y hasta la mentalidad del comprador influyen de forma directa en el tipo de coche que acaba llevándose a casa.
Sergio tiene 33 años, dirige su propio concesionario especializado en vehículos de ocasión y lleva años vendiendo coches a clientes de toda España. Su experiencia diaria le ha permitido detectar patrones muy claros: lo que funciona en el norte no siempre encaja en el sur, y viceversa. Una diferencia que no solo se nota en los modelos, sino también en motores, carrocerías y prioridades a la hora de comprar.
4La etiqueta medioambiental también divide el mapa
La etiqueta medioambiental se ha convertido en un factor clave, pero no afecta igual en todas partes. En grandes ciudades del norte, donde las restricciones al tráfico están más avanzadas, la etiqueta ECO es casi imprescindible. “Hay clientes que directamente descartan cualquier coche que no sea híbrido”, asegura Sergio.
En el sur, aunque el interés por la etiqueta crece, todavía no es tan decisivo fuera de las grandes capitales. “En zonas menos tensionadas, el cliente sigue priorizando motor y precio”, comenta. Aun así, desde su concesionario reconocen que la tendencia es clara y que la etiqueta irá ganando peso en todo el país en los próximos años.








