El mercado del automóvil en España no es homogéneo. Aunque desde fuera pueda parecer que los conductores buscan lo mismo vivan donde vivan, la realidad que se encuentra cada día en un concesionario es muy distinta. El clima, la orografía, el tipo de trayectos y hasta la mentalidad del comprador influyen de forma directa en el tipo de coche que acaba llevándose a casa.
Sergio tiene 33 años, dirige su propio concesionario especializado en vehículos de ocasión y lleva años vendiendo coches a clientes de toda España. Su experiencia diaria le ha permitido detectar patrones muy claros: lo que funciona en el norte no siempre encaja en el sur, y viceversa. Una diferencia que no solo se nota en los modelos, sino también en motores, carrocerías y prioridades a la hora de comprar.
3Precio y mentalidad de compra: dos enfoques distintos
Otra diferencia clara está en la forma de afrontar la compra. En el norte, según Sergio, el cliente suele llegar muy informado y con una idea bastante clara de lo que quiere. “Comparan mucho, preguntan por mantenimientos y no les importa pagar un poco más si el coche encaja con sus necesidades”, señala.
En el sur, el precio tiene un peso aún mayor. No significa que se busque peor coche, sino que se ajusta más el presupuesto. “Muchos clientes quieren maximizar cada euro. Prefieren un coche bien equipado, aunque sea más antiguo, antes que uno más nuevo pero básico”, explica. Desde el punto de vista del concesionario, eso obliga a adaptar el stock según la procedencia de la demanda.








