La falta de ayudas para renovar el parque automovilístico se ha convertido en uno de los principales frenos del mercado, sobre todo en un momento en el que el precio medio de los coches nuevos supera con creces lo que muchas familias pueden permitirse. Mientras el debate político gira en torno a la electrificación, en los puntos de venta la realidad es otra muy distinta.
Sara, jefa de ventas de un concesionario multimarca, lo resume con claridad: «A menudo vemos la misma escena: clientes que entran preguntando por coches de ocasión asequibles, eficientes y relativamente modernos, pero que se acaban marchando al comprobar que no existen ayudas que faciliten su compra«. Su experiencia coincide con los estudios del sector. Sin ayudas, los conductores siguen circulando con vehículos antiguos, menos seguros y más contaminantes.
1El precio del coche nuevo aleja a los compradores
En el sector de la automoción existe preocupación ante la falta de medidas que impulsen la renovación del parque. La mayoría de planes de ayudas están orientados a la compra de vehículos eléctricos o nuevos, dejando fuera a una gran parte de los conductores que no pueden asumir ese gasto. Según informes, el precio medio de un coche nuevo en España supera ya los 44.000 €, cifra muy alejada de la capacidad económica de algunos hogares.
A los concesionarios, muchos clientes llegan con un presupuesto sobre los 15.000 o 20.000 €, buscando vehículos fiables de pocos años. Pero al no existir ayudas para ellos, la operación se complica. «La gente no quiere coches viejos, quiere algo seguro y moderno, pero necesita apoyo para poder pagarlo», explica Sara. Esa situación está provocando que el mercado de ocasión se mantenga, pero sin el impulso que tendría con incentivos públicos.

