El mundo del automóvil vive desde hace años una auténtica fiebre por el coche de segunda mano. La falta de stock, el encarecimiento y los interminables plazos de entrega de modelos nuevos han empujado a muchos conductores a mirar con otros ojos el mercado de ocasión. Comprar un coche de segunda mano ya no es solo una alternativa económica; para muchos es la única forma de cambiar de vehículo sin arruinarse.
En Motor16 vemos a diario cómo crece el interés por este tipo de operaciones y, con ello, las dudas en quienes quieren adquirir un coche. Porque sí, comprar de segunda mano puede ser una gran decisión, pero también un terreno lleno de trampas si no se sabe dónde pisar. En este artículo te contamos qué debes vigilar para no equivocarte.
3La prueba de conducción no es negociable
Jamás compres un coche de segunda mano sin conducirlo. No importa lo bien que suene el motor en frío o lo bonitas que sean las fotos. La prueba de conducción es el momento de detectar ruidos extraños, vibraciones, fallos en la dirección o en el cambio y cualquier otro comportamiento anómalo del coche.
Durante la prueba, presta atención a la respuesta del embrague, el tacto del freno y el funcionamiento de la electrónica. Un fallo eléctrico en un coche de segunda mano puede suponer una reparación muy costosa. Si algo no te cuadra, no te quieras convencer a ti mismo: haz caso a tu instinto y sigue buscando.

