El mundo del automóvil vive desde hace años una auténtica fiebre por el coche de segunda mano. La falta de stock, el encarecimiento y los interminables plazos de entrega de modelos nuevos han empujado a muchos conductores a mirar con otros ojos el mercado de ocasión. Comprar un coche de segunda mano ya no es solo una alternativa económica; para muchos es la única forma de cambiar de vehículo sin arruinarse.
En Motor16 vemos a diario cómo crece el interés por este tipo de operaciones y, con ello, las dudas en quienes quieren adquirir un coche. Porque sí, comprar de segunda mano puede ser una gran decisión, pero también un terreno lleno de trampas si no se sabe dónde pisar. En este artículo te contamos qué debes vigilar para no equivocarte.
1Revisar al vendedor y el origen del coche
Antes incluso de ver el coche, el primer filtro debe ser siempre el vendedor. No es lo mismo comprar un vehículo de segunda mano a un concesionario profesional que a un particular desconocido. Desconfía de anuncios poco detallados, precios excesivamente bajos o vendedores que evitan responder preguntar concretas sobre el historial del coche.
También es fundamental saber de dónde viene el vehículo. Un coche de segunda mano importado puede ser una buena oportunidad, o un problema si desconoces su pasado. Con la matrícula o el número de bastidor puedes comprobar si ha sufrido accidentes, tiene cargas administrativas o si se ha utilizado como taxi, VTC o vehículo de alquiler. Toda esa información influye, y mucho, en su valor real.

