Los fuertes temporales que estamos viviendo en España este invierno, como las recientes borrascas Ingrid, Joseph o Kristin, han hecho que nos despertemos con el coche cubierto de nieve. Una situación que para muchos es inédita porque está nevando en zonas en las que no se recuerda cuándo fue la última vez que se vio este manto blanco.
La nieve es bonita, no lo vamos a negar, pero no deja de ser un peligro cuando nos ponemos al volante. Además, para un profesional de la carrocería como Julio representa un riesgo añadido si no se gestiona con cuidado. Según, la mayoría de daños estéticos que repara los meses de frío no los causa el temporal en sí, sino los dueños al limpiar el coche de forma inadecuada.
4Herramientas seguras: cepillo de cerdas suaves y rascador de plástico
Cuando llega el momento de ponerse manos a la obra para retirar la nieve del coche, no vale cualquier herramienta. Hay quien se atreve a utilizar espátulas de cocina metálicas o incluso cuchillos para quitar el hielo de las ventanillas, y acaban destrozando la pintura y los cristales. Para quitar el grueso de la nieve, lo ideal es un cepillo de cerdas muy suaves. Debes retirar la nieve de arriba hacia abajo, empezando por el techo, para no trabajar dos veces.
Una vez que has quitado la nieve blanda, puede que encuentres una capa de hielo. Aquí es donde entra en juego el rascador de plástico, diseñado para ser lo suficientemente duro como para levantar el hielo, pero lo suficientemente blando como para no rayar el cristal o la chapa. Úsalo siempre con movimientos firmes pero sin ejercer una presión excesiva, dejando que el borde de la herramienta haga su trabajo.








