Estos son los diez coches más caros subastados en 2026: las cifras que fijan el techo del coleccionismo

El Cobra Daytona Coupé de 1964 encabeza la tabla con 42,9 millones de dólares, seguido por un Ferrari eléctrico donado y rematado en 40 millones. Siete de los diez primeros puestos son de Maranello y al menos 393 coches han superado el millón de dólares en subasta pública.

El Shelby Cobra Daytona Coupé de 1964 se remató por 42.905.000 dólares en Pebble Beach, la cifra más alta del año en subasta pública. Récord de marca, récord americano y mejor resultado jamás registrado en una puja de Pebble Beach. Detrás del chasis CSX2300 se alinean otros nueve remates que dibujan el mapa del coleccionismo: siete Ferrari, un McLaren, un Corvette y un eléctrico que aún no ha rodado por ninguna carretera.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: el récord absoluto del año no es europeo, sino un Cobra Daytona Coupé de 1964 rematado en 42,9 millones de dólares como el coche americano más caro de la historia en subasta pública.
  • No te lo puedes perder: el Ferrari Luce Tailor Made, chasis 0, primer eléctrico de Maranello, vendido en 40 millones de dólares como lote benéfico destinado íntegramente a The Ferrari Foundation.
  • Cifras y cotización: al menos 393 coches superaron el millón de dólares en subasta pública en 2026; RM Sotheby’s lidera con 144 lotes millonarios, por delante de Mecum (104), Broad Arrow (59) y Gooding Christie’s (51).

El Cobra Daytona que puso a Shelby por encima del GTO

CSX2300 era el tercero de los seis Cobra Daytona Coupé que Carroll Shelby mandó construir con un propósito sin disimulo: batir a los Ferrari 250 GTO en los circuitos de resistencia. La carrocería, en aluminio ligero y firmada por Carrozzeria Gransport sobre un diseño de Peter Brock, respondía a esa obsesión con una silueta de cola larga que rebajaba la resistencia aerodinámica allí donde el roadster no podía hacerlo.

Su historial es corto y denso: tercero de clase y sexto absoluto en Daytona, tercero de clase en Sebring y, después, la campaña europea dirigida por Alan Mann Racing, con un tercer puesto de clase en Nürburgring y un segundo en Reims. Carroll Shelby lo tuvo en propiedad entre 1975 y 1998, un aval de procedencia que pocos chasis de la época pueden exhibir.

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Conviene recordar por qué existen estos seis coupés. A comienzos de los sesenta, el GTO había convertido el GT en un coto privado de Maranello, y el Daytona fue la respuesta americana a ese coto privado: un coche nacido en California, con carrocería italiana en aluminio y ajustado para la velocidad punta. Lo que hoy se paga por él es la otra cara de aquella historia.

El detalle que explica el precio no está en la ficha técnica, sino en la trazabilidad: seis unidades construidas, ninguna réplica documentada, un propietario emblemático y un palmarés verificable. Cuando coinciden rareza extrema y procedencia limpia, el mercado deja de discutir la cifra y empieza a discutir quién pujará por la siguiente.

Carroll Shelby no encargó seis Daytona Coupé para ganar carreras: los encargó para demostrar que un americano podía batir a Ferrari en su propio terreno.

El Ferrari Luce: 40 millones por un eléctrico recién nacido

récord subasta clásicos

El segundo puesto no lo ocupa un clásico. El Ferrari Luce Tailor Made, chasis 0, se remató en 40 millones de dólares en RM Sotheby’s Monterey y se llevó tres registros de golpe: coche benéfico, coche nuevo y eléctrico más caros jamás vendidos en pública subasta, además del sexto resultado más alto de la historia y el tercero para Ferrari. El lote emplea el primer chasis de producción del primer modelo eléctrico de Maranello y fue donado por la marca, con el cien por cien del importe para The Ferrari Foundation.

Que el segundo coche más caro del año sea un eléctrico donado antes de entregarse dice más del coleccionista de 2026 que cualquier récord de Maranello.

El GTO blanco que no colmó su propia leyenda

Bajo la designación Bianco Speciale, el Ferrari 250 GTO de 1962 con chasis 3729GT alcanzó 38.500.000 dólares en Mecum Kissimmee, el mejor resultado de la historia de esa casa. La cifra, sin embargo, se leyó como una decepción relativa: lo sitúa como el tercer GTO más caro vendido en puja pública. Fue propiedad de John Coombs y lo pilotaron, entre otros, Graham Hill, Mike Parkes y Jack Sears, con numerosos segundos puestos absolutos y varias victorias de clase.

Lo que el mercado premió fue la conservación. El coche ha sido reparado, mantenido y repintado, pero nunca ha pasado por una restauración integral, un matiz que lo acredita como uno de los GTO más originales que quedan. En un modelo donde la mayoría de los ejemplares se han reconstruido al menos una vez, esa condición pesa tanto como el palmarés.

McLaren F1 GTR: el Pop Art que batió los récords británicos

El McLaren F1 GTR de 1996, chasis 10R, se remató en 34.655.000 dólares en RM Sotheby’s Monterey y se convirtió en el coche británico más caro y en el McLaren más caro jamás vendido en pública subasta. Fue el primero de los dos prototipos de cola corta construidos como desarrollo del chasis 01R, ganador de Le Mans en 1995. Su fama es anterior a las cifras: fue el F1 de Nick Mason y lució la librea de fábrica en Blood Red con los gráficos amarillos ’96 GTR’, de ahí el apodo The Pop Art F1.

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2026, el año en que el California Spider se multiplicó

El mejor resultado de RM Sotheby’s en Mónaco correspondió al Ferrari 250 GT SWB California Spider de 1962 con carrocería de Scaglietti: 16.655.000 euros, equivalentes a 19.520.000 dólares. La cifra marcó un nuevo récord del modelo y desbancó al ex-Alain Delon de 1961, que Artcurial vendió en París en 2015 dentro de la colección Baillon y que había aguantado una década con 16.300.000 euros. El coche era el vigésimo sexto de los 56 SWB construidos y uno de los 39 con faros cubiertos; restaurado después de 2019, luce Blu Scuro sobre interior rojo y hardtop plateado.

Solo una versión de competición supera esa cifra: el 1961 Competizione que Gooding Christie’s remató en Pebble Beach en 2025 por 25.305.000 dólares. Otros tres SWB pasaron por el martillo este año.

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  • Chasis 4137GT, 1963: 18.150.000 dólares en Mecum Indy, el último de los 56 fabricados. Plenamente restaurado, conserva chasis, carrocería, motor y caja originales. Ya se había vendido en Mecum Kissimmee 2024 por 17.875.000, apenas 275.000 menos.
  • Chasis 1916 GT, 1960: 14.067.500 euros (17.176.418 dólares) en RM Sotheby’s París. Tercero de la serie, mantiene su motor original, y la venta incluía un 3,8 litros de repuesto preparado por Piet Roelofs.
  • Chasis 1963 GT, 1960: 16.505.000 dólares en Gooding Christie’s Amelia Island. Faros cubiertos y hardtop de fábrica, un extra rarísimo; se entregó en Alemania y vive en Estados Unidos desde principios de los sesenta.

Los otros cuatro récords: 250 P, Grand Sport, Enzo y Daytona SP3

El Ferrari 250 P de 1963, chasis 0810, se remató en 18.705.000 dólares como segundo mejor resultado de Gooding Christie’s en Pebble Beach. Es el primer ‘P’ de la historia de la marca, el prototipo deportivo de motor central V12 que fijó el rumbo de Ferrari en la resistencia. Como inscripción oficial de la Scuderia, acabó segundo absoluto en Sebring y tercero absoluto en Le Mans con Mike Parkes y Umberto Maglioli; en 1964 y 1965 lo alinearon el NART de Luigi Chinetti y la Scuderia Bear.

El Chevrolet Corvette Grand Sport de 1963, chasis 003, empató esa cifra exacta —18.705.000 dólares— en RM Sotheby’s Monterey, más del doble del récord anterior de la marca. Se construyeron cinco unidades y esta fue la primera de los tres coupés. Conserva la librea azul número 2 de Sebring, donde terminó segundo de clase en 1964 y tercero en 1965.

De la colección Bachman procede el Ferrari Enzo de 2003, que alcanzó 17.875.000 dólares en Mecum Kissimmee, más del triple del récord previo del modelo. Es uno de los 400 fabricados —127 de especificación estadounidense— y uno de los 36 pintados en Giallo Modena DS 4305, de los que solo 11 llegaron a Estados Unidos. Personalizado por fábrica, se vendió con 645 millas.

Cierra la lista el Ferrari Daytona SP3 de 2023, rematado en 17.825.000 dólares en RM Sotheby’s Monterey como el Ferrari de serie más caro del año. Configurado en el Atelier con pintura Giallo Triplo Strato y franjas Nero, acumula 227 millas y dos propietarios.

Lo que las cifras de 2026 dicen del mercado

Hasta mediados de septiembre, al menos 393 coches se habían vendido por encima del millón de dólares en subasta pública, un volumen que reparte el poder entre las casas: RM Sotheby’s suma 144, Mecum 104, Broad Arrow 59, Gooding Christie’s 51, Barrett-Jackson 20, Bonhams 10 y Artcurial 5.

La concentración geográfica se ha acentuado. Solo la Monterey Car Week de agosto aportó 143 de esos lotes millonarios, con RM Sotheby’s (69), Gooding Christie’s (28), Mecum (23), Broad Arrow (21) y Bonhams (2). Enero sumó 114 con Kissimmee y París como motores, mayo 38, marzo 35 y abril 31; junio y julio apenas movieron cuatro y siete coches millonarios.

Tres lecturas merecen atención. La primera, la consolidación de Ferrari como valor refugio: siete de los diez primeros puestos son de Maranello, y el modelo que durante una década marcó el techo absoluto, el 250 GTO, no ha superado este año ni a un Cobra Daytona ni a un eléctrico recién presentado. La segunda, la irrupción de los hiperdeportivos modernos —Enzo, Daytona SP3 y Luce— en un terreno que hace una década era coto exclusivo de los sesenta, aunque en el Luce el componente benéfico distorsione la lectura. La tercera, un techo de cristal en el modelo más perseguido: el chasis 4137GT apenas mejoró en 275.000 dólares nominales el precio que ya había alcanzado en 2024, un síntoma de estabilización que conviene seguir de cerca.