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jueves, 1 enero 2026

Ernesto (52), mecánico: ‘Tu coche tiene cuatro líquidos diferentes que deberías revisar cuando bajan las temperaturas’

El frío pone a prueba a tu coche: un nivel bajo de líquidos puede provocar averías graves. Por eso, conviene revisarlos a tiempo. Es sencillo y evita muchos sustos innecesarios.

Cuando llega el frío, muchos conductores se preocupan por si la batería fallará, si el coche arrancará a la primera o si los neumáticos tendrán suficiente agarre. Sin embargo, hay un aspecto clave del mantenimiento que suele pasar desapercibido y que, según los mecánicos, marca la diferencia entre un invierno tranquilo y una visita inesperada al taller: el estado de los líquidos del coche.

En Motor16 hemos hablado con Ernesto, mecánico con más de tres décadas de experiencia, que lo tiene claro. “En invierno, los problemas aparecen antes y son más graves si no revisas los líquidos”, explica. Aceite, líquido de frenos, anticongelante y líquido del parabrisas forman un cuarteto básico que conviene vigilar de cerca cuando bajan las temperaturas.

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Aceite de motor: la sangre que mantiene el movimiento

Fuente propia

Probablemente, el aceite de motor es el más importante de todos los líquidos. Su función es lubricar las piezas móviles, reducir la fricción y ayudar a disipar el calor. Durante el invierno, con arranques en frío más frecuentes, su papel se vuelve aún más crucial. Ernesto aconseja comprobar el nivel de aceite al menos una vez al mes, sobre todo en los coches que ya tienen algunos años.

La comprobación debe ser con el motor frío y el coche en una superficie plana. Basta con usar la varilla, limpiar, introducir de nuevo y comprobar que el nivel esté entre el mínimo y el máximo. Eso sí, recuerda que «más no es mejor»: un exceso de aceite puede provocar daños serios en el motor. Si el color es muy oscuro, lechoso o tiene una textura extraña, es señal de que toca cambiarlo.

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