«Nos paró la Policía en mitad de la clase y pensaba que la multa era para mí«, cuenta Alberto, que se está sacando el carnet de conducir en Palma. A priori, parecía que no había cometido ninguna infracción al volante y, aunque lo hubiera hecho, los agentes no podrían ponerle una sanción a alguien sin carnet y que está aprendiendo a conducir.
Antes de explicar qué ocurrió en esta situación concreta, tenemos que matizar que la ley considera conductor al profesor de autoescuela, que es quien tiene carnet de conducir, está a cargo de los mandos adicionales del vehículo y sobre quien recae la responsabilidad en todo momento.
En este caso, la Policía multó al conductor con 200 euros y la retirada de 6 puntos del carnet por utilizar el móvil mientras el coche estaba en circulación. Aunque no estaba al volante, sí que es responsable de lo que ocurra en la carretera en todo momento.
2¿Quién responde realmente en caso de infracción?
Muchos conductores noveles se sorprenden si les para la Policía, como le pasó a este alumno en Palma. En una clase práctica, el responsable jurídico siempre es el profesor, que es quien tiene el control final del vehículo y quien debe garantizar que se cumplen las normas en todo momento. Por eso, puede intervenir siempre que sea necesario para frenar, acelerar e incluso girar el volante.
Esto aplica en caso de accidente, disputa y también si el conductor novel comete una infracción, porque la sanción de la Policía recae siempre sobre el formador, tanto en el aspecto económico como en la pérdida de puntos.
Eso sí, tampoco es que el alumno sea un sujeto pasivo ni mucho menos. Si realiza una maniobra incorrecta (recordemos, está aprendiendo y no tiene las capacidades suficientes ni puede conducir sin el formador), el profesor debe estar atento para corregirla o evitarla.
En esta situación, en la que estaba utilizando el móvil, es probable que pierda la atención durante varios segundos. Y si el profesor no responde a tiempo y el alumno comete una infracción, la responsabilidad (y la multa de la Policía) recae de nuevo sobre quien está habilitado y autorizado para enseñar. Así de ‘sencillo’.


