El Citroën 2CV eléctrico apunta a menos de 15.000 euros y se estrenará en 2028 como urbano de cero emisiones. La marca francesa ha resucitado su nombre más reconocible para colocarlo en la parte baja de su gama eléctrica, el segmento que las zonas de bajas emisiones están empujando al alza.
Su presentación se produjo el 11 de octubre, en la víspera del Salón de París, que abre al público del 12 al 18 de octubre. Citroën insiste en que lo que se verá allí es un ejercicio de anticipación, no el modelo definitivo de producción. La versión de calle no está prevista hasta 2028.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: Citroën recupera un icono para vender un eléctrico sencillo y barato, el perfil de coche que la normativa de zonas de bajas emisiones favorece.
- Cómo te afecta: al ser de cero emisiones llevará la etiqueta CERO de la DGT y podrás entrar en cualquier ZBE; su precio lo sitúa como urbano asequible.
- Puntos clave y plazos: precio objetivo por debajo de 15.000 euros antes de ayudas, prototipo desvelado el 11 de octubre y versión de producción prevista para 2028.
Qué es el 2CV eléctrico y cuándo llegará
El objetivo declarado es recuperar la filosofía del original: un coche sencillo, práctico y barato. La firma francesa enmarca el proyecto dentro de su ofensiva de eléctricos pequeños y asequibles para Europa, donde el precio se ha convertido en el dato más repetido. La versión de acceso debería quedar por debajo de los 15.000 euros antes de ayudas, según la hoja de ruta desvelada por la marca.
Los adelantos publicados dejan ver un coche que no oculta su parentesco con el modelo de posguerra. Aparecen faros redondos con tecnología LED, un capó con nervaduras longitudinales, tiradores de puerta de aspecto metálico, llantas de acero y neumáticos con referencias a Michelin. La carrocería del prototipo luce un tono naranja que remite a algunas versiones de los años setenta.
Citroën repite que estos rasgos pertenecen al concept car y no necesariamente al coche definitivo. Aun así, sería raro que renunciase a ellos: ese aire retro es lo que ha disparado el interés y lo que ha funcionado en rivales como el Renault 5 eléctrico.
Cada vez más ciudades cierran el centro a los coches sin etiqueta: un urbano eléctrico barato deja de ser un capricho y pasa a ser una herramienta.
Cuánto costará y con quién competirá
Si mantiene el precio previsto, el 2CV se medirá con el Dacia Spring, el Renault Twingo eléctrico, el BYD Dolphin Surf y otros urbanos baratos que están llegando al mercado europeo. Dentro de la gama de Citroën se colocará por debajo del C3 y por encima del cuadriciclo Ami.
Para acercarse a esa tarifa, Stellantis pretende apoyarse en el programa E-Car, una familia de vehículos pequeños compartida entre varias marcas del grupo. La escala industrial y el uso de componentes comunes serán las claves. La fabricación se ha asociado a la planta italiana de Pomigliano d’Arco, donde el grupo quiere concentrar varios urbanos eléctricos económicos. En ese plan aparece también un futuro Fiat heredero del Panda, que compartiría enfoque y soluciones.

Qué cambia para ti: etiqueta CERO y acceso a las ZBE
Un coche de cero emisiones recibe la etiqueta CERO de la DGT, la que hoy abre todas las puertas. En la práctica, eso significa que podrás entrar en cualquier zona de bajas emisiones y aparcar en muchas áreas reservadas, sin las restricciones que ya afectan a los vehículos con etiqueta B o sin distintivo.
Conviene recordar que cada ayuntamiento decide dónde y con qué reglas aplica su ZBE, así que la normativa varía de una ciudad a otra. Lo que no cambia es la ventaja de partida: el distintivo CERO es el menos limitado en los planes municipales.
El precio es la otra pata del argumento. Un urbano eléctrico por debajo de los 15.000 euros antes de ayudas se sitúa en el terreno de los coches de combustión más baratos. Si el cálculo se confirma, el ahorro en combustible y el acceso al centro pueden inclinar la balanza para quien busca un segundo coche urbano.
Lo que aún no se sabe y lo que debes vigilar
Queda mucho por concretar. La marca no ha desvelado la plataforma definitiva, la capacidad de la batería, la autonomía homologada, la potencia ni la velocidad de carga. Todo apunta a un planteamiento urbano, con prestaciones suficientes para el día a día y sin pretensiones de gran viajero.
La referencia del original sigue pesando. El 2CV clásico se presentó en el Salón de París de 1948 y se mantuvo en producción durante 42 años, hasta 1990. Nació para motorizar zonas rurales con un vehículo resistente, ligero y fácil de mantener, y acabó convertido en un símbolo cultural, como resume la historia del 2CV.
El éxito dependerá de que el precio prometido no se quede en un titular y de que el coche final conserve los guiños que llaman la atención. Ayuda un factor externo: Bruselas trabaja en una categoría inferior, conocida como M1E, que rebajaría exigencias para facilitar eléctricos más económicos.
Habrá que esperar al Salón de París para ordenar algunas incógnitas, aunque no cerrará todas. La versión de calle no llegará hasta 2028, así que la marca aún tiene margen para ajustar detalles. Ese es el próximo hito para comprobar si el Citroën 2CV eléctrico cumple lo prometido.

