El Chevrolet Trax 2027 estrena una pantalla táctil de 11,3 pulgadas y un cuadro de instrumentos digital de 11,0 pulgadas de serie. Su hermano de gama, el Chevrolet Trailblazer 2027, recibe el mismo salto de multimedia y conectividad, y ambos suman un paquete de ADAS mucho más amplio. Los dos llegarán a los concesionarios en la primavera de 2027.
Chevrolet refresca así sus dos SUV subcompactos más asequibles en Estados Unidos, el segmento B que libra la batalla del precio. Lo hace con cambios discretos por fuera y mucho más visibles por dentro, donde las pantallas crecen hasta convertirse en el elemento dominante del salpicadero.
Qué cambia en la cabina: pantallas más grandes y nueva arquitectura
Hasta ahora, el Trax y el Trailblazer recurrían a pantallas de menor tamaño. En el año modelo 2027, Chevrolet estandariza un cuadro de instrumentos digital de 11,0 pulgadas y una pantalla táctil de 11,3 pulgadas en ambos modelos, sin coste extra ni restricción por acabado. La diagonal central supera ya a la de buena parte de sus rivales directos, que en las versiones de acceso se mueven entre 8 y 10 pulgadas.
El salto no es solo de tamaño. La marca ha rediseñado la arquitectura eléctrica y de software de los dos coches, la base que permite añadir funciones sin rehacer el hardware. De ahí que la actualización habilite de serie asistencias que antes obligaban a subir de gama. En el catálogo interior aparece también un nuevo acabado de color, el Storm Sky Gray, que releva a las combinaciones más apagadas de la generación anterior.
Crecer en pantalla sin tocar la estructura es la vía más rápida para que un coche asequible deje de parecer antiguo por dentro nada más salir del concesionario.
Las nuevas funciones de seguridad que llegan de serie
El otro gran cambio no se ve, pero se nota cada día al volante. La nueva arquitectura de software permite que el Trax y el Trailblazer incorporen de serie un lote de sistemas de seguridad activa que hasta ahora solo aparecían en acabados superiores o en coches de precio bastante mayor. Estos son los principales:
- Frenada de emergencia en intersecciones: el sistema detecta el riesgo de choque al girar o al cruzar un cruce y frena por sí solo si el conductor no reacciona.
- Frenada automática en marcha atrás: detiene el coche si detecta un obstáculo o un peatón detrás durante una maniobra de aparcamiento.
- Frenada por tráfico cruzado trasero: actúa cuando otro vehículo se aproxima por un lateral al salir de un estacionamiento en batería.
- Alerta de ciclistas laterales: avisa cuando una bicicleta circula en el ángulo muerto al reincorporarse a la calzada.
- Asistencia de aparcamiento delantera: sensores frontales que miden la distancia al bordillo o a otro coche.
- Aviso de cinturón en plazas traseras: impide dejar a un ocupante sin abrochar sin que el conductor lo advierta.
El conjunto coloca a los dos SUV entre los utilitarios mejor dotados en asistencias de su franja de precio. Y hace algo más relevante: acerca al conductor medio tecnologías como el frenado autónomo, que en pruebas independientes con metodología reproducible reduce de forma clara la velocidad de impacto en choques a baja velocidad.
Qué mirar antes de comprar y qué viene después
Chevrolet también ha simplificado la gama. El Trax se queda en tres versiones —acceso, RS y Activ—, mientras que el Trailblazer mantiene dos y añade por primera vez un acabado Z71 de aspecto más campero, con paragolpes específicos y una puesta a punto orientada al fuera de pista ligero. La marca no ha desvelado todavía los precios, y todo apunta a un ligero ajuste al alza por el nuevo equipamiento.
Lo que sí se mantiene es la promesa de que ambos seguirán siendo los vehículos más asequibles de Chevrolet en Estados Unidos. El Trax apunta a conservar su papel de puerta de entrada a la marca, ahora con una dotación tecnológica que hace dos años habría correspondido a un modelo de un segmento superior.
La actualización del Trax y el Trailblazer sigue una tendencia común en el mercado: el software pesa cada vez más en la ficha del coche. Hace una década, un SUV de acceso se distinguía por su motor y su maletero; hoy se compara por pulgadas de pantalla, número de asistentes y facilidad para actualizar funciones sin pasar por el taller. Chevrolet juega esa carta en el segmento más sensible al precio.
Antes de firmar, conviene fijarse en dos detalles. El primero, qué asistentes vienen de serie en la versión de acceso y no solo en los acabados altos, porque cada marca corta el equipamiento en un punto distinto. El segundo, el tamaño real de la pantalla y su integración con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, un apartado que Chevrolet ha ido afinando generación tras generación.
El siguiente hito llegará en la primavera de 2027, con la entrada de las primeras unidades en los concesionarios y la publicación de los precios definitivos. Para entonces se sabrá si el ajuste al alza, aún sin confirmar, compensa el salto de equipamiento. Lo que ya es seguro es que el listón de lo que se considera aceptable en un coche barato ha vuelto a subir.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: la pantalla táctil crece hasta 11,3 pulgadas y el cuadro digital hasta 11,0 pulgadas, ambos de serie en toda la gama.
- Lo que equipa: dos pantallas digitales, una arquitectura eléctrica y de software renovada y varias asistencias de seguridad activa, entre ellas la frenada de emergencia en intersecciones y la frenada de tráfico cruzado trasero.
- Así te afecta como conductor: tendrás más información a la vista, frenadas de seguridad en maniobras que sueles descuidar y avisos que evitan golpes en aparcamientos y cruces.

