Es probable que el último clásico que se te venga a la mente a la hora de hablar de un restomod sea el icónico Chevrolet K5 Blazer. Sin embargo, este mítico todoterreno siempre han sido sinónimo de pasión por lo clásico, combinado con mejoras modernas al otro lado del océano. La mayoría de los entusiastas optan por potenciar el motor original o instalar suspensiones más capaces para exprimir su lado off-road. Sin embargo, los maestros de Velocity Restorations, especialistas en reingeniería de clásicos americanos, han decidido romper moldes con este ejemplar de 1972 perteneciente a su exclusiva Street Series. Lejos de ser un todoterreno elevado y rudo, este K5 se transforma en una bestia baja, agresiva y enfocada al asfalto, manteniendo intacto el carisma de su silueta cuadrada y legendaria.
El secreto de esta transformación radical radica en el chasis. Velocity Restorations parte desde cero utilizando un exclusivo chasis firmado por los maestros de Roadster Shop y diseñado específicamente para elevar el rendimiento en carretera sin perder la esencia del Blazer original. El resultado es un vehículo notablemente más bajo porque la altura se reduce drásticamente al instalar una suspensión independiente completamente nueva y con componentes que son propios de un superdeportivo.
Un proyecto que no pierde el aspecto del clásico Blazer, pero con tintes deportivos

El color elegido para vestir la carrocería es un impactante China Gray, una tonalidad profunda y sofisticada que recuerda al popular Nardo Gray utilizado por la firma de Ingolstadt, pero con un matiz más oscuro y exclusivo. Este acabado se complementa perfectamente con un techo rígido negro satinado en lugar del clásico techo de lona desmontable que suelen llevar muchos K5 Blazer restaurados. Ese color negro satinado se extiende a numerosos detalles exteriores para crear un contraste elegante y moderno, como son los parachoques delantero y trasero, parrilla, retrovisores, manillas de las puertas, insignias y marcos de las luces traseras.
Las llantas sobre las que se sustenta este impresionante Chevrolet K5 Blazer tampoco pasan desapercibidas. Se trata de un juego firmando por Forgeline con un diseño limpio y un acabado negro, además de tener 19 pulgadas al frente y 20 pulgadas en la zaga. Tampoco hay que olvidarse de que se calzan con neumáticos Michelin Pilot Sport en medida 255/45 R19 delante y 285/40 R20 detrás para potenciar el comportamiento dinámico de esta criatura que garantiza fascinantes frenadas gracias a un equipo de frenos firmado el especialista Wilwood.
Debajo de su capó delantero se esconde el motor de un Chevrolet Corvette actual

Bajo el capó delantero late un corazón que es pura modernidad. Y es que Velocity Restorations se ha decantado por el mítico LT1 de General Motors, que no es otro que el 6.2 V8 atmosférico que mueve a deportivos de la talla del actual Chevrolet Corvette, conservando sus 460 CV de potencia originales. Esta cifra se gestiona a través de una transmisión automática de 10 velocidades y se combina con un completo sistema de escape personalizado y donde no faltan unos silenciadores Borla que añaden un rugido grave y adictivo para no dejar indiferente a nadie. Importante detalle es que esta máquina pierde su sistema de tracción a las cuatro ruedas para convertirse en una máquina de propulsión posterior para acentuar su deportividad.
Por dentro, Velocity Restorations ha elevado el habitáculo a niveles de lujo contemporáneo. Los asientos y los paneles están tapizados en cuero premium de alta calidad, con costuras impecables y un diseño que respeta la estética clásica pero incorpora comodidades actuales. El cuadro de instrumentos es digital gracias a Dakota Digital, se introduce un sistema multimedia que incluye conectividad Bluetooth, Apple CarPlay y Android Auto, mientras que el sistema de sonido está firmado por los especialistas de Focal.
Si quieres un Blazer así tendrás que preparar 275.000 dólares… como poco

Velocity Restorations no publica precios fijos para cada unidad, ya que cada proyecto es altamente personalizado. Sin embargo, sus restauraciones sobre la base de los Chevrolet K5 Blazer de la gama Street Series y similares suelen arrancar en torno a los 275.000 o 300.000 dólares (entre 240.000 y 260.000 euros). Sin embargo, con las infinitas modificaciones que luce esta criatura no descartes que pueda superar de forma holgada esa barrera. Aunque también es cierto que estamos hablando de un nivel de artesanía y de componentes que justifican la inversión para quienes buscan un clásico único, fiable y capaz de competir con deportivos modernos.
Fotos: Velocity Restorations























































