El gigante automovilístico chino Chery Group ha decidido mover ficha en el tablero global de la electrificación, y lo hace con una propuesta que apunta directamente a uno de los grandes desafíos del coche eléctrico: la carga. El conglomerado, que integra marcas conocidas para nosotros como son Omoda, Jaecoo o Lepas, ha presentado una nueva generación de baterías capaz de ofrecer hasta 500 kilómetros de autonomía con apenas ocho minutos conectada al cargador. Una cifra que, de confirmarse en producción, marcaría un antes y un después en la movilidad eléctrica.
El anuncio se realizó durante la Chery Auto Battery Night 2026, celebrada en Wuhu, China, donde la compañía automovilística desveló su tecnología de baterías de última generación, bautizada con el nombre de Rhino. Este nuevo sistema no solo promete tiempos de carga ultrarrápidos, sino que también aborda dos cuestiones clave para el usuario: la durabilidad y la seguridad.
Chery ha creado una batería pensada para durar

La batería Rhino se presenta como el eje central de la estrategia eléctrica del grupo. Más allá de su impresionante capacidad de carga, Chery asegura que está diseñada para soportar hasta 5.000 ciclos completos, una cifra que la sitúa entre las soluciones más longevas del mercado. Esto la convierte en una opción especialmente atractiva tanto para particulares como para flotas, donde la resistencia al uso intensivo es un factor determinante.
La marca insiste en que esta durabilidad no es fruto del azar, sino de una filosofía de fabricación basada en el concepto de “cero concesiones”. Según Chery, sus procesos industriales y sistemas de control de calidad permiten reducir los defectos a un nivel de uno entre mil millones, un estándar que aspira a elevar la fiabilidad de sus baterías a un nuevo nivel.
Seguridad reforzada con un enfoque de tres capas
La seguridad sigue siendo uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de cualquier batería, y Chery ha querido subrayarlo con un sistema de protección estructurado en tres líneas de defensa. Este enfoque combina materiales avanzados, refuerzos estructurales y un sistema de monitorización en la nube que permite supervisar el estado de la batería en tiempo real.
Para validar su resistencia, la batería Rhino ha sido sometida a un programa de pruebas globales en seis escenarios extremos: temperaturas muy altas y muy bajas, exposición prolongada a ambientes salinos, colisiones, impactos en los bajos del vehículo e incluso inmersión en agua. El objetivo es garantizar que la batería mantenga su integridad y rendimiento en condiciones reales, incluso en las más adversas.
Chery no ha creado una batería, ha dado forma a una familia

Chery no se ha limitado a presentar una única batería, sino que ha adelantado una familia completa de soluciones que cubrirá diferentes tipos de vehículos y necesidades. La gama Rhino incluirá:
- Serie H, destinada a sistemas híbridos.
- Serie E, enfocada en vehículos 100 % eléctricos.
- Serie S, que representará la futura línea de baterías de estado sólido.
Esta estrategia multifacética refleja la intención del grupo automovilístico chino de adaptarse a un mercado en plena transformación, donde conviven distintas tecnologías de electrificación y donde la flexibilidad puede convertirse en una ventaja competitiva clave.
El estado sólido, la gran apuesta de futuro
Uno de los puntos más destacados del evento fue la confirmación de la fuerte inversión de Chery en el desarrollo de baterías de estado sólido, consideradas por muchos expertos en la materia como el próximo gran salto tecnológico en el sector de la automoción. La compañía prevé contar con un equipo de más de 1.200 especialistas dedicados exclusivamente a esta área, respaldados por una inversión superior a 10.000 millones de RMB (1,250 billones de euros).
Los prototipos actuales ya alcanzan densidades energéticas de 400 Wh/kg, y la hoja de ruta apunta a llegar hasta los 600 Wh/kg. De lograrse, estas cifras permitirían autonomías superiores a los 1.500 kilómetros con una única carga, un hito que podría redefinir las expectativas del consumidor respecto al coche eléctrico.
Inteligencia artificial al servicio del desarrollo

Chery también ha destacado el papel de la inteligencia artificial en la evolución de sus baterías. Según la compañía, se han realizado más de un millón de iteraciones de simulación, analizando más de 100 parámetros clave para optimizar el rendimiento, la eficiencia y la seguridad. Este enfoque digital permite acelerar el desarrollo y reducir los tiempos de validación sin comprometer la fiabilidad.
Chery y su compromiso con la sostenibilidad a largo plazo
Más allá de la innovación tecnológica, el gigante automovilístico ha aprovechado la ocasión para reafirmar sus objetivos de cara a la sostenibilidad. El grupo se ha marcado metas ambiciosas entre las que se encuentran reducir un 60 % las emisiones por vehículo para el año 2030, alcanzar la neutralidad de carbono operativa en 2037 y lograr la neutralidad total en toda la cadena de valor en 2047.
Estas metas se alinean con la tendencia global del sector, donde la electrificación no solo se entiende como una evolución tecnológica, sino como un compromiso medioambiental que abarca desde la producción hasta el reciclaje.

