Circular en moto con chanclas ya cuesta 200 euros: el calzado cerrado es obligatorio en cualquier vía desde el 1 de octubre de 2026.
La Dirección General de Tráfico ha reforzado el paquete de equipamiento para motoristas con varias obligaciones que entraron en vigor ese mismo día. No cumplirlas se considera infracción grave y la multa es de 200 euros por cada incumplimiento. Si abonas en los 20 días siguientes, el importe se queda en 100 euros, según el régimen general de pronto pago de la Ley de Tráfico.
Entre las novedades más comentadas está el chaleco reflectante. Es obligatorio en moto para los repartidores, los conocidos como riders, que deben llevarlo puesto durante toda su jornada laboral. Para el resto de motoristas esa prenda no se exige de momento, pero sí el calzado cerrado y los guantes de protección.
Qué cambia desde el 1 de octubre en la moto
El primer bloque afecta a la vestimenta. El calzado debe ser cerrado en cualquier tipo de vía, tanto por carretera como por ciudad. La obligación alcanza al conductor y al pasajero de motocicletas y ciclomotores, y no pide una bota técnica homologada: lo que queda fuera es el pie descubierto.
- Calzado cerrado: obligatorio en todo tipo de vías, para conductor y pasajero de moto o ciclomotor. La sanción es de 200 euros.
- Guantes de protección: obligatorios en vías interurbanas. De momento no hace falta que estén homologados.
- Chaleco reflectante: obligatorio para los repartidores que trabajan con motocicleta durante toda la jornada.
- Arcén derecho: permitido en retenciones, solo en los tramos señalizados y sin superar los 30 km/h.
Los guantes no necesitan homologación todavía y la exigencia se limita a las vías interurbanas. El refuerzo del casco homologado también espera: se aplaza a 2027, aunque el casco sigue siendo obligatorio para circular en moto.
Llevar el equipo adecuado no evita la caída, pero marca la diferencia entre un susto y una lesión grave. Y la multa, además, es de 200 euros.
Cómo evitar la multa sin complicarte la vida
El equipo cuesta bastante menos que la multa. Unos guantes con protección en los nudillos y un calzado que cubra todo el pie se quedan muy por debajo de los 200 euros. Lo que conviene es tenerlo localizado y a mano, porque la obligación se aplica en el momento, no cuando llegues a casa.
Antes de arrancar, repasa tres cosas: que el calzado cubra el pie por completo, que lleves los guantes aunque el trayecto sea corto y, si trabajas repartiendo, que el chaleco reflectante esté puesto desde el primer minuto de la jornada. La comprobación puede llegar en cualquier control: el calzado se exige en toda vía y los guantes, en carretera.
La otra novedad que entra en juego es el arcén. Solo podrás usar el derecho en retenciones si el tramo está señalizado y sin pasar de 30 km/h. Fuera de esas zonas, el arcén sigue cerrado para la moto.
Por qué la DGT aprieta ahora con el equipamiento
La protección del motorista es uno de los frentes que la DGT vigila con más atención, y este paquete lo confirma: calzado, guantes y chaleco entran en el mismo bloque sancionador de 200 euros. El criterio es sencillo. En una caída, el pie y las manos son las primeras zonas que tocan el asfalto y también las que peor cicatrizan. Un zapato cerrado y unos guantes con protecciones reducen el daño de forma directa; una chancla lo multiplica.
Queda por ver cómo se concreta el resto del calendario. La exigencia de guantes homologados depende de una orden ministerial que aún no se ha publicado, y el refuerzo del casco homologado se aplaza a 2027, así que el escenario puede estrecharse en los próximos meses. Lo que ya está en vigor no admite dudas: los 200 euros se aplican desde el 1 de octubre, también en ciudad y también al pasajero.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: el calzado cerrado en cualquier vía, los guantes de protección en carretera y el chaleco reflectante si trabajas repartiendo en moto.
- Cómo hacerlo: comprobación visual antes de arrancar. No requiere pasar por el taller; basta con llevar el equipo puesto y en buen estado desde el primer kilómetro.
- Cuánto cuesta: 200 euros de multa por cada incumplimiento, que se quedan en 100 euros con el pronto pago en los 20 días siguientes. El equipo se compra por bastante menos.


