La frase puede sonar algo exagerada, pero la pronuncia quien pasa casi más horas en la carretera que en casa. David conduce un camión cisterna y lleva varias semanas muy preocupado por la subida del precio de la gasolina y del diésel, y a la espera de las medidas sociales que pretende aprobar el gobierno para conductores profesionales.
El combustible subió de manera abrupta hace justo cuatro años cuando estalló la guerra en Ucrania, y después se estabilizó. Gracias, también, a las bonificaciones que aprobó el ejecutivo en su momento. Y después de un periodo bastante estable, el precio empezó a subir a principios de año y ha terminado por dispararse tras la escalada del conflicto en Oriente Medio.
2«Nos va a tener que escoltar la Guardia Civil»
«Cuando el combustible sube mucho, todo se acaba complicando. Hay más tensión en la carretera, más preocupación por la carga y por el propio camión«, reconoce David. En su caso, además, transporta carburante, así que esto añade un punto extra de responsabilidad y también lo convierte en un ‘blanco’ fácil.
El riesgo de que te roben la mercancía siempre está ahí, pero es cierto que el incremento de precios de la gasolina y el diésel pone en el punto de mira a los transportistas que se encargan del carburante. No es que haya datos recientes sobre un aumento generalizado de los robos, pero es evidente que hay malestar y preocupación por la situación con la gasolina y el diésel.


