El domingo 25 de octubre el reloj retrocede una hora y miles de conductores volverán a casa de noche. La DGT lo tiene claro: circular con las luces fundidas o sin alumbrado cuesta 200 euros.
A partir de ese día, la salida del trabajo coincidirá con la caída de la luz. Y aparece el dato que más preocupa a los especialistas: según el Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Andalucía, de noche la agudeza visual del conductor se reduce hasta un 70% y el sentido de la profundidad es hasta siete veces menos eficaz.
La DGT añade contexto a esa cifra. La mayoría de los siniestros con víctimas ocurren de día, pero los nocturnos son más graves. En 2025 perdieron la vida 287 personas en siniestros ocurridos de noche y sin iluminación, y otras 755 acabaron hospitalizadas.
Hay una explicación fisiológica que casi nadie tiene en cuenta. Con poca luz las pupilas se dilatan y la retina periférica trabaja más que la central, lo que provoca pequeños cambios refractivos: la llamada miopía nocturna, de -0,75 dioptrías en adelante. En la práctica, un conductor con la mitad de agudeza visual necesita entre 5 y 100 veces más iluminación para detectar un obstáculo.
Qué cambia el 25 de octubre y por qué te afecta al volante
A las tres de la madrugada del domingo 25, el reloj marcará las dos. Es una cita que se repite dos veces al año y que la Unión Europea lleva años prometiendo eliminar, aunque la decisión sigue sin cerrarse. Mientras tanto, el efecto práctico es inmediato: el trayecto de vuelta a casa se hace con los faros encendidos y los ojos cansados después de toda la jornada.
A eso se suma la fatiga acumulada y las condiciones propias del otoño: lluvia, niebla y calzada mojada. La información oficial de la DGT insiste en que la menor visibilidad es la causa principal del riesgo nocturno, pero no la única.
Cuánto cuesta en euros circular con las luces fundidas
Circular sin alumbrado o con una luz fundida se sanciona con 200 euros, según el régimen sancionador de la Ley de Tráfico. No resta puntos del carnet, pero golpea el bolsillo, y en un control nocturno es uno de los defectos que más se detectan.
La obligación no sale de un cartel: está en el Reglamento General de Circulación, que exige llevar el alumbrado en correcto estado de funcionamiento y usarlo cuando la visibilidad lo requiere. La multa no llega por tener la bombilla fundida en el garaje. Llega cuando circulas así.
Tampoco sale gratis el uso indebido de las luces de carretera: deslumbrar al que viene de frente se sanciona también con 200 euros. Y ojo al equipo de preseñalización, porque la baliza V-16 conectada es obligatoria desde el 1 de enero de 2026. En la ITV, un faro que no funciona se anota como defecto que hay que corregir antes de pasar la inspección.
Cómo conducir de noche con seguridad: lo que recomienda la DGT
La mayoría de las medidas no cuestan dinero, solo costumbre. Estas son las que de verdad mueven la aguja del riesgo:
- Revisa el alumbrado cada semana: cruce, carretera, posición, freno, intermitentes y antiniebla. Limpia faros, parabrisas y luneta, porque los cristales sucios devuelven reflejos.
- Ajusta la altura de los faros y regula los retrovisores antes de arrancar, no en marcha.
- Enciende la luz de cruce al menos una hora antes de la puesta de sol.
- Adapta la velocidad a la iluminación de la vía y aumenta la distancia de seguridad con el vehículo de delante.
- Si viajas de noche, descansa antes y para 20 minutos cada 200 kilómetros o cada dos horas de trayecto.
- Hidrátate con agua antes que con café o bebidas energéticas, ventila el habitáculo y vigila más los espejos.
- Ante lagrimeo, picor o fatiga ocular, busca un lugar seguro y detente.
Ver y ser visto: media seguridad nocturna depende de dos faros limpios y de una vista revisada una vez al año.
La revisión ocular que también mira tu carnet
Hay un trámite que el conductor recuerda solo cuando le llega el aviso: la renovación del permiso. El RGC fija un periodo de diez años hasta los 65 y de cinco a partir de esa edad, y en ese reconocimiento se comprueba la capacidad visual. El problema es el hueco entre una renovación y la siguiente: una década es mucho tiempo para unos ojos que cambian sin avisar.
De ahí la recomendación de los ópticos de pasar una revisión anual, sobre todo a partir de los 45. Las deficiencias más comunes —miopía, astigmatismo, hipermetropía— se agravan precisamente cuando baja la luz, y patologías como cataratas, glaucoma o retinopatías pueden pasar meses desapercibidas. Si tu permiso lleva la anotación de uso obligatorio de lentes correctoras, llevar un repuesto en la guantera es una precaución que muchos conductores olvidan y que cuesta cero euros.
En el horizonte quedan dos citas. La primera, el 25 de octubre, cuando el reloj retroceda y los trayectos de vuelta se hagan de noche. La segunda, esa revisión de la vista que llevas meses aplazando. Ninguna de las dos cuesta 200 euros, pero una de ellas te puede ahorrar la multa y, lo que importa de verdad, un susto. Apunta la fecha y no circules con una luz fundida solo porque el coche arranca igual.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que circule de noche o con visibilidad reducida, y en especial a quien hace el trayecto de vuelta a casa tras el cambio de hora del 25 de octubre.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros por circular sin alumbrado o con luces fundidas, sin detracción de puntos; 200 euros por deslumbrar con las luces de carretera; hasta un 70% menos de agudeza visual nocturna; 287 fallecidos y 755 hospitalizados en 2025 en siniestros nocturnos sin iluminación.
- Consejo para evitarlo: revisa todas las luces una vez por semana, limpia faros y cristales, enciende el cruce una hora antes del ocaso y pásate por el óptico una vez al año.

