BMW continúa avanzando en el desarrollo de la próxima generación del Serie 5, un modelo clave dentro de su gama y, por extensión, dentro de su estrategia global de producto. En un momento en el que la marca bávara ha puesto el foco mediático y tecnológico en la Neue Klasse, todo apuntaba a que la berlina ejecutiva iba a adoptar sin matices el nuevo lenguaje de diseño y los planteamientos más rupturistas mostrados en los últimos prototipos. Sin embargo, las últimas informaciones procedentes de unidades de pruebas sugieren que la marca bávara ha decidido recalibrar su apuesta antes de llegar a la fase final.
La Neue Klasse no es solo un concepto eléctrico: es una hoja de ruta que define cómo serán los BMW del futuro en términos de diseño, arquitectura electrónica y experiencia digital. El Serie 5, pese a no ser el primer modelo en estrenarla de forma plena, sí estaba llamado a anticipar muchos de sus rasgos. A comienzos de año, los primeros prototipos captados con un camuflaje relativamente ligero dejaron entrever una estética claramente inspirada en el Vision Neue Klasse, con un frontal muy expresivo, faros afilados y una reinterpretación radical de la clásica parrilla de doble riñón.
Aquellas imágenes parecían confirmar que BMW estaba dispuesta a dar un golpe de timón también en sus berlinas tradicionales. Sin embargo, las nuevas fotografías espía del Serie 5 Touring, tomadas en una fase más avanzada del desarrollo, apuntan a un cambio de enfoque. Aunque el camuflaje vuelve a ser abundante, ciertos detalles permiten intuir una evolución estética más conservadora de lo previsto inicialmente.

El frontal concentra la mayor parte de estos ajustes. La parrilla mantiene un tratamiento más tridimensional y estilizado que en el actual Serie 5, pero su diseño parece ahora más cercano a la interpretación vigente que a la propuesta conceptual de la Neue Klasse. La influencia de los prototipos sigue presente, aunque claramente suavizada. Los faros, por su parte, han sido objeto de un rediseño sutil: son más estrechos y se integran con mayor continuidad en el conjunto, logrando una imagen más equilibrada y menos provocadora.
En la zaga también se percibe esta búsqueda de continuidad. Los pilotos traseros adoptan un lenguaje visual que recuerda al actual Serie 3, reforzando la coherencia interna de la gama. En lugar de una ruptura radical, BMW parece optar por una transición progresiva, consciente de que el Serie 5 es uno de sus modelos más emblemáticos y conservadores en términos de clientela.
Del interior aún no hay imágenes oficiales ni filtraciones claras, pero todo indica que el habitáculo será uno de los grandes saltos generacionales. El Serie 5 debería incorporar el nuevo concepto Panoramic iDrive visto por primera vez en el iX3. Este sistema redefine el puesto de conducción mediante una gran pantalla central y un display panorámico curvado que se extiende casi de extremo a extremo del salpicadero, situado en la base del parabrisas. La intención es ofrecer la información de forma más directa e intuitiva, reduciendo la carga visual y la necesidad de apartar la vista de la carretera.

Ambas superficies funcionarán con la última evolución del sistema iDrive, que promete una interfaz más rápida, personalizable y orientada a la conectividad. A ello se sumará, previsiblemente, el nuevo volante de cuatro radios estrenado en el iX3, un elemento que ha generado debate entre los aficionados pero que BMW parece decidida a consolidar como parte de su nueva identidad interior.
En el apartado mecánico no se esperan cambios disruptivos. BMW mantendrá una estructura de gama continuista, aunque con ajustes puntuales para mejorar eficiencia y rendimiento. La oferta actual incluye motorizaciones de gasolina, diésel, híbridas enchufables y eléctricas, con potencias que van desde los 197 CV del 520d hasta los 727 CV del M5. Esta diversidad seguirá siendo uno de los grandes argumentos del modelo.
Las versiones diésel se actualizarán para cumplir con las normativas más recientes, los híbridos enchufables evolucionarán en términos de gestión energética y el BMW i5 totalmente eléctrico recibirá mejoras en eficiencia y autonomía, más vinculadas a la aerodinámica y al software que a un cambio profundo en la tecnología de baterías.
En conjunto, el nuevo Serie 5 parece encaminarse hacia un equilibrio calculado entre innovación y continuidad. BMW afina su estrategia para asegurar que su berlina ejecutiva conserve el carácter que la ha definido durante décadas, al tiempo que integra de forma progresiva los pilares tecnológicos y estéticos de su nueva era. Una evolución medida, consciente de su legado y de las expectativas de su público.
Galería de imágenes espía del BMW Serie 5 Touring 2027
Fotos: SHProshots


























