El BMW iX3 M60 xDrive homologa 754 km WLTP de autonomía y entrega 612 CV: es la variante más potente del SUV eléctrico de BMW. La marca acaba de presentar la primera versión M Performance del iX3, con 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y 875 Nm de par máximo.
El iX3 50 xDrive servía 469 CV y 4,9 segundos en el mismo ejercicio. El salto es de 143 CV y 230 Nm, suficiente para rebajar un segundo entero la aceleración y subir la velocidad máxima de 210 a 240 km/h, todavía limitada electrónicamente. Lo llamativo no es la potencia: es que conviva con esa autonomía en un SUV de casi 4,8 metros de largo.
Un motor trasero nuevo y un inversor de 420 amperios
La potencia extra no llega solo por software. BMW ha montado en el eje trasero un motor síncrono de nueva factura, con un estator rediseñado y un inversor capaz de trabajar con 420 amperios en lugar de los 300 de la versión 50.
El detalle importa: el inversor convierte la corriente continua de la batería en la alterna que alimenta el estator, y admite más amperaje para entregar más par a la misma tensión sin disparar la temperatura. De ahí salen los 875 Nm.
Más amperios en el inversor no son una cifra de folleto: explican por qué el eje trasero entrega 230 Nm extra con la misma tensión de trabajo.
BMW también ha retocado la relación de transmisión y ha elevado el régimen máximo útil del motor, dos ajustes que cambian cómo responde el coche en las aceleraciones a fondo.
Ficha técnica esencial
- Potencia: 612 CV, 143 CV más que el iX3 50 xDrive.
- Par máximo: 875 Nm, 230 Nm por encima del iX3 50 xDrive.
- Aceleración: 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, con 240 km/h de velocidad máxima limitada electrónicamente.
- Batería: 108,7 kWh de capacidad útil sobre la arquitectura de 800V de la Neue Klasse.
- Autonomía WLTP: entre 646 y 754 km según configuración; consumo homologado de 17,6 a 20,5 kWh/100 km.
- Carga: hasta 400 kW en corriente continua y 22 kW en alterna de serie; pedidos a finales de enero de 2027.
La batería de 108,7 kWh que sostiene los 754 km
El M60 conserva la batería de 108,7 kWh útiles del iX3 50 xDrive y la arquitectura de 800V de la Neue Klasse. Ese voltaje alto permite mover la misma potencia con menos amperaje, lo que reduce las pérdidas por calor y admite cableado más fino y ligero. El consumo homologado se mueve entre 17,6 y 20,5 kWh/100 km.
La versión 50 homologa 805 km, así que el M60 paga su potencia extra en alcance: unos 51 km de diferencia en el mejor de los casos. En uso real de autopista, esa brecha depende del pie derecho, de la temperatura y del equipamiento elegido.
En el enchufe
Admite hasta 400 kW en corriente continua. Con el cargador adecuado y la temperatura ideal, BMW anuncia 340 km teóricos recuperados en diez minutos, y calcula 250-260 km reales en ese tiempo. El dato se publica como kilómetros recuperados y no como ventana 10-80%, así que la comparación directa con otros eléctricos exige esperar a la ficha definitiva.
En corriente alterna llega con un cargador de 22 kW de serie, un argumento claro para quien tenga instalación trifásica en casa o cargue en la empresa.
Chasis M, ‘Heart of Joy’ y faros amarillos
El apellido M60 no se queda en el motor. De serie incluye suspensión adaptativa M con amortiguadores controlados electrónicamente, dirección deportiva variable y un diferencial M Sport electrónico en el eje trasero, con muelles, barras estabilizadoras y refuerzos estructurales específicos.
Todo ese hardware lo coordina el ‘Heart of Joy’, el superordenador que BMW estrena en la Neue Klasse y que gestiona propulsión, frenada y otros parámetros de conducción de forma centralizada. En la práctica, es lo que hace que motor y frenada regenerativa se sientan como un solo sistema.
El conductor tiene dos modos específicos, M Sport y M Sport Plus, botones M y función Boost en el volante, y levas para regular la respuesta de la propulsión eléctrica. La estética se distingue por los faros delanteros amarillos M inspirados en los coches de competición de la marca, que no estarán homologados en todos los mercados, retrovisores específicos, llantas de 21 pulgadas de serie con opción de 22, difusor negro y alerón de techo con dos aletas.
Dentro aparecen el BMW Panoramic Vision, una pantalla central de 17,9 pulgadas, el volante M Sport con marca roja a las doce, asientos deportivos M con masaje de serie y un equipo Harman Kardon de 13 altavoces y 430 vatios con Dolby Atmos.
Qué cambia para el conductor y cuándo llega a España
BMW traslada a un SUV eléctrico de familia la receta que llevaba años aplicando en sus berlinas de combustión: más potencia, más chasis y una puesta a punto específica bajo el paraguas M Performance. Lo reseñable es que lo hace sin renunciar al alcance: sostener 754 km WLTP con 612 CV y 875 Nm exige una eficiencia y una gestión térmica que hace unos años eran impensables en este tamaño.
El dato a vigilar cuando llegue a la carretera es el consumo. La horquilla de 17,6 a 20,5 kWh/100 km deja claro que el alcance depende del equipamiento: unas llantas de 22 pulgadas empujan el resultado hacia el extremo alto. Para quien ya conduce un eléctrico, la regla se repite: la autonomía del día a día se parece más al peor dato WLTP que al mejor.
En carga, los 400 kW solo se aprovechan con un punto capaz de entregarlos y con la batería a temperatura óptima, algo que obliga a planificar las rutas largas.
BMW abrirá los pedidos a finales de enero de 2027 y todavía no ha comunicado el precio para España. Como referencia, el iX3 50 xDrive parte de 73.750 euros, de modo que el M60 se colocará bastante por encima. La próxima cita para conocer la cifra definitiva será el arranque de la comercialización en el mercado español.

