El lanzamiento del CUPRA Raval no ha sido solo la presentación de un modelo -clave, eso sí- para la marca española; es el inicio de una nueva era en el Grupo Volkswagen y su estrategia de electrificación. No en vano el Raval es el primero de cinco modelos que van a nacer de la misma plataforma y que se van a fabricar todos ellos en España: además del Raval, el ID.Polo, el ID.Cross, el Epiq y el ID.Polo GTI.
Un momento decisivo para la compañía que ha apostado por España como lugar de fabricación de estos modelos con los que pretende conseguir nada menos que una cuota de mercado del 20 por ciento en este nuevo segmento de compactos eléctricos que va a ser uno de los segmentos de más desarrollo en los próximos tiempos.

Para calcular la altura de la importancia de este modelo nada más que ver que los ‘padrinos’ del CUPRA Raval en su presentación en España han sido nada menos que Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen, y Markus Haupt, presidente de SEAT S.A. Ambos han comparecerido ante los medios en una mesa redonda en la que el CUPRA Raval centró buena parte del debate, aunque, por supuesto también se ha hablado de la inversión del consorcio alemán de 10.000 millones de euros en España, la regulación europea y el papel de la electrificación en la gama de entrada marcaron el tono de la sesión.
Un hito para el Grupo Volkswagen y para España
Oliver Blume no escatimó en ambición al describir el proyecto. El CUPRA Raval encabeza una familia de hasta cinco modelos concebidos como vehículos accesibles y de alta calidad, en un territorio que el ejecutivo alemán definió como «casi premium». Cada uno de ellos, subrayó Blume, preserva la identidad propia de su marca: el perfil de Cupra no tiene nada que ver con el del Polo o el del Epiq.

Porque el objetivo común de todos ellos, como ha apuntado Markus Haupt, no es pelear entre sí, sino hacerlo contra rivales de otras marcas para tratar de aumentar la cuota de mercado del grupo alemán. Blume ha subrayado también el papel importante del Raval -y de estos nuevos modelos de acceso a cada marca- para atraer a clientes jóvenes como ocurrió hace años con generaciones actuales de conductores.
Al hablar de la importancia de España en esta estrategia, los dos directivos han reconocido que juega un papel central. La inversión anunciada de 10.000 millones de euros abarca toda la cadena de valor, desde la fabricación de baterías hasta el ensamblaje final, y convierte a las plantas de Navarra y la región en un referente dentro del grupo. «El desarrollo de España en los últimos años es un ejemplo para Europa«, afirmó Blume. «Por eso nuestra decisión era invertir aquí en toda la cadena. España controla ahora tecnología, no solo montaje», refiriéndose a que las factorías españolas hasta ahora eran referente en montaje, pero no controlaban todo el proceso.
Una gama que puede atraer a los jóvenes al grupo
La gama está concebida para jóvenes y familias, con una batería de 37 kWh en la versión de entrada y una opción NMC que amplía la autonomía hasta los 450 kilómetros. Haupt indicó que el mix de ventas entre ambas opciones debería situarse en torno al 50:50, aunque reconoció que la infraestructura de carga seguirá siendo determinante en la adopción. El objetivo declarado del grupo para este segmento es alcanzar el 20% de cuota de mercado en Europa a medio plazo, en un nicho que, según sus previsiones, podría multiplicar su demanda por cuatro antes de que termine la década.

Además, el presidente de SEAT también ha puesto en valor al Raval como modelo que les puede abrir las puertas de entrada a otros países con regulaciones más estrictas, como limitaciones de peso. Eso con el Raval no tiene por qué ser un obstáculo. Haupt recalcó que aunque el objetivo principal es el mercado europeo, el nuevo modelo les permitirá entrar en todos los mercados que empiecen a electrificarse.
Europa, regulación y la presión china
Preguntado por el entorno regulatorio europeo, Blume reclamó menos burocracia y unas reglas del juego más favorables a los fabricantes del continente. «Necesitamos una política que luche por los fabricantes europeos», afirmó, aunque también rechazó el proteccionismo e invitó a otras compañías a invertir e industrializar en Europa. En ese sentido, defendió que las mismas regulaciones que se aplican en el Viejo Continente deben extenderse a China para garantizar una competencia en igualdad de condiciones.
Sobre los acuerdos del grupo con fabricantes y tecnológicas chinas -como el alcanzado con XPeng en materia de desarrollos tecnológicos- Blume reconoció que el conocimiento compartido puede fluir en ambas direcciones y que el grupo trata de aprovechar innovaciones desarrolladas en ese mercado para aplicarlas también en Europa. «Todo el mundo compite. Por eso hemos cambiado nuestro modelo para ser más ágiles y lanzar más productos», apuntó. «Ahora podemos aprovechar tecnologías y procesos para utilizarlos en el resto de países», confirmó.
El CUPRA Raval llega para abrir un nuevo segmento
Volkswagen que cerró el año pasado como el fabricante líder en ventas de vehículos eléctricos en Europa, un puesto que el grupo aspira a consolidar quiere seguir creciendo; por eso ante la pregunta de si los nuevos modelos de la familia Raval podrían canibalizar las cuotas de las distintas marcas del grupo entre sí, Blume restó importancia al riesgo interno y situó la mirada en los competidores externos. El objetivo, dijo, es estar entre los líderes del segmento premium por dimensiones.

En cuanto a España en particular, las previsiones de penetración eléctrica que maneja el grupo apuntan a un mercado en el que la infraestructura de recarga resultará decisiva. Para 2030, el grupo trabaja con una estimación de más del 50% de eléctricos sobre el total de ventas en Europa, aunque reconoció que el apoyo de los distintos gobiernos para el despliegue de puntos de carga será imprescindible para cumplir ese calendario. Las ayudas, subrayó Blume, «son básicas en este momento de transición».
Un último apunte sobre el coche y dónde va a competir. Ante la pregunta de cuáles son los rivales en los que han puesto el foco, Markus Haupt, el presidente de la marca española lo tiene claro: «Queremos abrir un nuevo segmento con el Raval». El nuevo modelo es el primero de la nueva ofensiva eléctrica del Grupo Volkswagen; una ofensiva que viviremos en España en primera persona.

