Bentley experimentó con un techo de cristal hace 28 años y hoy se paga a precio de oro

El detalle que hacía único al Bentley Continental SC era su techo desmontable y fabricado en cristal. Una pieza que lo diferenciaba del resto de sus hermanos y lo convirtió en un 'rara avis'.

Cuando la compañía de Crewe lanzó en el año 2003 el sensacional Bentley Continental GT, supuso un renacimiento espectacular para la marca británica, devolviéndola al centro del escenario de los Gran Turismo de lujo combinando diseño y prestaciones al más alto nivel. Sin embargo, unos años antes, concretamente en 1998, Bentley ya había jugado una carta muy especial con el Continental SC —Sedanca Coupé—, una edición limitada que combinaba la esencia coupé del Continental R con un ingenioso sistema de techo desmontable, anticipando esa mezcla de exclusividad y versatilidad que tanto éxito le daría después a la firma británica.

Este ejemplar en particular, con una sensacional carrocería en negro clásico, presume de una presencia imponente y atemporal. La parrilla vertical, las emblemáticas insignias rojas de Bentley, además de las inserciones metálicas le dan un aire deportivo sin perder la elegancia británica. Detalles cromados sutiles y unas llantas de aleación de cinco radios de 18 pulgadas completan un exterior que se encuentra en un estado impecable, casi tres décadas después, porque esta unidad que ha sido subastada por los especialistas de RM Sotheby’s fue fabricada en el año 1999.

Los Bentley Continental SC tenían un techo desmontable formado por dos piezas de cristal

1999 Bentley Continental SC. Imagen techo.
Foto: RM Sotheby’s

Lo que hacía único a los Bentley Continental SC era su innovador techo desmontable. Un sistema compuesto por dos paneles desmontables de cristal y unidos por un techo fijo, también de cristal sobre las plazas traseras. Esta configuración crea un habitáculo abierto y luminoso sin comprometer la rigidez estructural, gracias a que heredaba diferentes refuerzos del maravilloso Azure. Esos dos paneles se quitan con facilidad y se guardan en un compartimento específico en el maletero, permitiendo pasar de coupé cerrado a una experiencia casi descapotable en cuestión de minutos. Sin duda alguna se convirtió en una ingeniosa evolución de aquellos míticos ‘T-top’, pero sin ‘espina central’, adelantándose a los targa más modernos.

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Bajo el capó delantero de este maravilloso Bentley Continental SC se esconde el legendario 6.75 V8 sobrealimentado, que entrega 406 CV de potencia y un colosal par motor de 800 Nm. Acoplado a una transmisión automática de cuatro velocidades, este conjunto impulsa al SC de 0 a 100 km/h en poco más de seis segundos y lo lleva hasta una velocidad máxima limitada a 250 km/h. El interior, vestido en cuero Autumn con ribetes negros opcionales, calefacción en asientos, molduras de nogal veteado, detalles metálicos y un sistema de audio Alpine con cambiador de CD, se mantiene en condiciones prácticamente nuevas, reflejando el mimo con el que ha sido conservado a lo largo de sus años.

RM Sotheby’s se quedó corto con su estimación y ha superado lo esperado

1999 Bentley Continental SC. Imagen interior.
Foto: RM Sotheby’s

Este Bentley Continental SC, entregado originalmente en Canadá, es uno de los solo 73 producidos en la factoría de Crewe entre los años 1998 y 2000, a los que hay que sumar otras seis unidades firmadas por la división Mulliner. De todos ellos, apenas 48 de ellos tenían el volante en el lado izquierdo, como esta unidad que ahora mismo tienes delante de tus ojos y que tan solo acumula 4.330 kilómetros en sus 27 años de vida.

Han sido los especialistas de RM Sotheby’s quienes se han encargado de buscar un nuevo hogar a este fascinante Bentley Continental SC en una subasta organizada en Miami. Cuando lo anunciaron hablaban de que su precio oscilaría entre los 250.000 y los 300.000 dólares (entre 213.000 y 255.000 euros), sin embargo acabó encontrando un comprador que desembolsó la friolera de 307.500 dólares (262.000 euros) para llevarse a casa semejante maravilla de la ingeniería adelantada a su tiempo.

Fotos: RM Sotheby’s