La batería de tu coche tiene una vida útil bastante clara y, aunque no lo creamos, suele enviarnos señales cuando está a punto de morir. Su función es suministrar la energía necesaria para arrancar el motor y alimentar los sistemas eléctricos cuando el coche no está en marcha.
La vida útil de este dispositivo es de entre tres y cinco años, aunque algunos fabricantes amplían la cifra hasta los seis o siete años en condiciones ideales. Con el paso del tiempo, lógicamente pierde capacidad, igual que la batería de cualquier otro aparato electrónico. El problema es que no siempre te va a saltar un indicador luminoso que te avise, pero sí te puede enviar señales.
3El testigo de la batería en el cuadro
En el cuadro de instrumentos hay un indicador luminoso con forma de batería y, si se enciende, significa que hay un problema con el sistema de carga. Eso sí, no siempre quiere decir que la batería haya llegado al final de su vida útil.
El testigo se puede encender por un fallo en el alternador, en la correa o en el propio circuito eléctrico. Si el testigo aparece en marcha y no se apaga, lo recomendable es que no alargues más el trayecto, porque cuando la batería se descargue por completo, el motor se detendrá y entonces sí que tendrás un problema.

