La DGT añade la baliza V27 al Reglamento pero mantiene la V16 obligatoria con multa de 80 euros

La V-27 es una señal digital que aparece en el cuadro de instrumentos de los coches conectados y no se compra en ningún sitio. La baliza V-16 conectada, obligatoria desde el 1 de enero de 2026, sigue castigándose con 80 euros.

La DGT ya ha añadido la señal V27 al Reglamento de Circulación, pero la baliza V16 conectada sigue siendo obligatoria.

El lío que circula estos días por grupos de conductores se desmonta en dos frases: la V-27 no es un aparato que tengas que comprar ni colocar en el coche. Es una señal digital que aparece en la pantalla. La que sigue viajando en tu maletero y sigue siendo obligatoria es la baliza V-16 conectada: si no la llevas o no la enciendes cuando tienes una avería, la multa es de 80 euros.

Todo esto viene de la reforma del Reglamento General de Circulación aprobada mediante el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, que entró en vigor el pasado 1 de octubre. Una norma que aprieta las obligaciones de patinetes, bicicletas y motos, refuerza la protección de los peatones y, de paso, ha sembrado la confusión con eso de la V-27.

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Qué es la señal V-27 y por qué no tienes que comprarla

Si conduces un coche moderno con conectividad, es probable que un día veas en el cuadro de instrumentos un triángulo de advertencia con ondas, como si fuera una señal inalámbrica. Eso es la V-27. No avisa de un radar ni de un límite de velocidad: avisa de que hay un peligro cerca, normalmente un vehículo averiado o un accidente que todavía no ves.

La cadena funciona así. Un conductor tiene una avería, saca la V-16 y la enciende. La baliza envía su posición y esa información entra en la plataforma DGT 3.0. Los vehículos conectados que circulan por la zona reciben el aviso y muestran la V-27 en pantalla. Dicho de otro modo: la señal luminosa que hay en la carretera sigue siendo la V-16; la V-27 es el eco digital de esa baliza.

La V-27 no se compra ni se instala: llega sola al salpicadero. La que sí tienes que llevar, y encendida, es la V-16.

Y aquí llega el matiz que evita compras inútiles: la V-27 no tiene fecha de entrada en vigor como obligación para el conductor. Su aparición depende de que el coche tenga la conectividad y los sistemas capaces de recibir estos avisos, así que su despliegue es progresivo y hoy solo está disponible en vehículos que integran esos servicios de información de tráfico. Nadie te va a multar por no tener una V-27, porque no existe como objeto.

La V-16 sigue siendo obligatoria: 80 euros si no la llevas o no la enciendes

Desde el 1 de enero de 2026, la baliza V-16 conectada sustituyó definitivamente a los triángulos de preseñalización. No es una recomendación ni una moda de coche nuevo: es el sistema homologado para avisar de que tu vehículo se ha quedado parado en la vía. Y la sanción por no llevarla o por no usarla en una avería es de 80 euros.

Para que la baliza cumpla, tiene que ser un modelo homologado, con geolocalización y conectividad. No vale cualquier luz naranja comprada a última hora. En la práctica, lo que debes tener claro es esto:

  • Va en el techo, en la parte más alta y visible del vehículo, y se enciende lo antes posible.
  • No hace falta salir del coche si hay riesgo: la baliza se coloca cuando las condiciones lo permiten, y su aviso llega igualmente a la DGT.
  • Tiene que estar conectada: si no envía su posición, no cumple la función para la que se creó y te expones a la multa.

No es la sanción más alta del catálogo, ni de lejos. Pero es de las más tontas de evitar: 80 euros por no llevar en el coche un aparato que cuesta menos que la propia multa. Echa cuentas.

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Lo que también cambió el 1 de octubre y casi nadie ha interiorizado

La reforma no va solo de balizas. El texto elimina algunas de las excepciones que existían hasta ahora al uso obligatorio del cinturón de seguridad. Esto significa que los conductores de taxi, de vehículos de transporte de mercancías y de autoescuela ya no tienen la coartada de ‘voy trabajando’. Deben llevarlo puesto, igual que el resto.

La única excepción que se mantiene afecta a los pasajeros de ambulancias asistenciales acondicionadas cuando, en un servicio de urgencia, ocupan el habitáculo del paciente para prestar asistencia técnico-sanitaria. Conviene recordar la cifra, porque el cinturón es infracción grave: 200 euros de multa y 4 puntos menos en el carnet. Y la responsabilidad de que los menores vayan bien sujetos con su correspondiente sistema de retención recae en quien va al volante.

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La norma incorpora además, por primera vez, una definición formal de ‘usuario vulnerable de la vía’. Engloba a peatones, ciclistas, usuarios de vehículos de movilidad personal y a conductores y pasajeros de motos y ciclomotores. Suena a lenguaje de despacho, pero tiene consecuencias prácticas: cuando la normativa habla de proteger a estos colectivos, está pensando en cómo te afecta si vas en patinete, si vas andando o si llevas a alguien detrás en la moto.

¿Y qué pasa con la V-27? Que llegará, pero a su ritmo. Los coches nuevos van incorporando conectividad de serie y, con ella, la señal aparecerá cada vez en más salpicaderos. Mientras tanto, el escenario que te puede costar dinero sigue siendo el de siempre: avería en la carretera, baliza en el techo y 80 euros si te la has dejado en casa. Apunta el 1 de enero de 2026 como el día en que los triángulos se quedaron fuera de juego y revisa hoy mismo que tu V-16 está homologada, cargada y conectada.