La Dirección General de Tráfico (DGT) ha hecho obligatoria la baliza V16 este año, aunque no exenta de polémica. Primero fue la geolocalización, después la falta de visibilidad y ahora llega una preocupación mucho más seria por una cuestión de salud.
Algunos cardiólogos ya han advertido de que las balizas pueden suponer un riesgo importante para las personas que llevan marcapasos o desfibriladores implantables. El problema es la superficie imantada de estos dispositivos.
En España se implantan cerca de 40.000 marcapasos cada año, y se calcula que más de un millón de personas dependen de dispositivos de estimulación cardiaca o desfibriladores para sobrevivir, según datos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Y muchos de ellos, lógicamente, tienen permitido conducir.
1El imán de las balizas V16, en el punto de mira de los cardiólogos
El principal problemas de las balizas V16 no tiene que ver con la conectividad ni con la tecnología, sino con la superficie imantada. La base de las balizas V16 es magnética, pues es la que se encarga de garantizar que se sujete en el techo del vehículo en todas las condiciones meteorológicas, incluyendo viento fuerte.
Como podrás imaginar, estos imanes son muy potentes y suelen estar fabricados de neodimio. El problema es que los marcapasos y desfibriladores implantables incorporan un ‘interruptor magnético’ que se puede activar cuando se acercan a un campo magnético intenso.
De acuerdo con Manel Castellà, jefe de sección del Hospital Clínic de Barcelona, en una entrevista en RAC1, esas interferencias pueden forzar al marcapasos a entrar en un modo fijo, normalmente de 60 pulsaciones por minuto e ignorar las necesidades reales del paciente.
Otros especialistas, como el cardiólogo Miguel Ángel Cobos, ha advertido de que el riesgo está en la proximidad del imán al área donde está implantado el dispositivo. Es decir, el simple hecho de sacar la baliza V16 de la guantera y pasarla cerca del cuerpo para colocarla en el techo ya es un riesgo importante. En casos más extremos, puede llegar a desprogramar temporalmente el marcapasos e incluso inhibir su funcionamiento.








