comscore

Antonio (55), técnico de movilidad: ‘Sorprende que después de dos meses siendo obligatoria la baliza V16 no haya visto ni un aviso de emergencia en los paneles luminosos’

La baliza V16 conectada llegó con la promesa de salvar vidas. Pero en la práctica, su impacto todavía es invisible en la carretera. ¿Cuál es el motivo? ¿Falta de uso, de información o de integración real?

Durante décadas, la seguridad vial en España ha avanzado a base de pequeñas revoluciones silenciosas. Algunas han sido bien recibidas; otras, discutidas; pero casi todas han tenido un objetivo común: reducir riesgos cuando algo va mal en la carretera. La obligatoriedad de la baliza V16 es una de esas medidas llamadas a cambiar hábitos muy arraigados, como bajarse del coche para colocar los triángulos.

Sin embargo, superada la fase de adaptación, empiezan a surgir dudas sobre su implementación real. La ausencia de señales visibles que confirmen el funcionamiento del sistema llama la atención de quienes conocen cómo se gestiona el tráfico. Para algunos profesionales del sector, esa falta de evidencias prácticas contrasta con las expectativas generadas por una medida que aspiraba a ser un antes y un después en la seguridad vial.

4
Paneles luminosos: la gran asignatura pendiente

Fuente propia

Para muchos expertos, los paneles de mensaje variable son el eslabón que falta. Son el canal más directo entre el sistema y el resto de usuarios de la vía. Sin embargo, la ausencia de mensajes vinculados a activaciones reales de la baliza V16 genera desconcierto incluso entre los propios profesionales.

Publicidad

Antonio es tajante: «No he visto ni un solo aviso de emergencia relacionado con una baliza desde que es obligatoria. Ni uno». Y eso, afirma, lanza un mensaje peligroso: que el sistema no está funcionando o que no se está utilizando. En ambos casos, el resultado es pérdida de credibilidad de los usuarios.