Los primeros compases de la obligatoriedad de la baliza V16 en las carreteras españolas dejan un balance tan llamativo como revelador: miles de conductores ya han utilizado el nuevo sistema de señalización y no se ha impuesto ni una sola multa. Un escenario que confirma que el cambio de los clásicos triángulos por la baliza ha llegado para quedarse, aunque lo haga con cierta flexibilidad administrativa.
Apenas dos semanas después de que los triángulos de emergencia pasaran definitivamente a la historia, la Dirección General de Tráfico (DGT) ya dispone de datos suficientes para trazar una primera radiografía del uso real de la baliza V16. Los números hablan de una implantación progresiva pero constante, y de una clara apuesta por la pedagogía antes que por la sanción.
2Más de 40.000 activaciones en dos semanas
Si se toman como referencia esas estimaciones oficiales, el resultado es claro: en los primeros 15 días de obligatoriedad de la baliza V16 se habrían activado ya en torno a 45.000 dispositivos. Una cifra muy significativa para un sistema que todavía está en fase de adaptación para muchos conductores y que demuestra que, en la práctica, la baliza está cumpliendo su función.
Cada vez que una baliza se activa, no solo emite una potente luz visible a gran distancia, sino que también envía la ubicación del vehículo a la plataforma conectada con la DGT. Esa información se integra en navegadores, aplicaciones de tráfico y paneles de mensaje variable, alertando al resto de usuarios de la vía de la presencia de un vehículo detenido o de un incidente en la calzada.








