La mañana de Reyes suele dejar regalos prácticos además de los clásicos. Y desde hace un par de años, uno de los más habituales entre los conductores es la baliza V-16 conectada. Pequeña, llamativa y aparentemente sencilla, muchos la sacan de la caja, la guardan en la guantera o en el maletero y dan el tema por resuelto. Error. Aunque parezca un accesorio más, este dispositivo tiene una función crítica de seguridad y una normativa muy concreta detrás.
La baliza V-16 no es solo una luz de emergencia: es un elemento conectado que, llegado el momento, debe funcionar a la perfección. Por eso, antes de meterla sin más en el coche, conviene dedicarle unos minutos. Revisar ciertos detalles ahora puede marcar la diferencia entre que cumpla su función cuando la necesites… o que no sirva para nada en el peor momento.
2Revisa la fecha de caducidad de la conectividad
Uno de los aspectos más desconocidos de la baliza V-16 es que la conectividad no es infinita. Estos dispositivos llevan incorporada una tarjeta de comunicación que tiene una fecha de caducidad. Pasado ese plazo, la baliza seguirá encendiéndose, pero no enviará la señal de geolocalización.
Antes de guardarla en el coche, revisa la fecha límite de conectividad, que suele venir indicada en el envase o en las instrucciones. Es especialmente importante si la baliza ha sido comprada con antelación o llevaba tiempo almacenada. Una baliza sin conexión pierde gran parte de su sentido como elemento de seguridad.








