Hay dos tipos de conductores: los que suben una cuesta con total soltura y los que han tenido alguna mala experiencia y desde entonces le temen. Si eres de estos últimos, lleves los años que lleves con el carnet de conducir, este profesor de autoescuela te cuenta los trucos que necesitas saber para subirla a la primera.
Manolo lleva más de tres décadas dando clase en una autoescuela y ha tenido que enseñar a muchísimos conductores a pararse en una cuesta y subirla sin que se cale el coche. Y tiene muy claro que, en la mayoría de los casos, el problema no está en el coche. «Es pura técnica», explica.
1La técnica que recomienda un profesor de autoescuela para subir una cuesta
La clave, según Manolo, está en no esperar a que el coche se ahogue, porque probablemente te pongas nervioso y se termine calando. «El error más común es reaccionar tarde. Cuando notas que pierde fuerza, ya vas mal», explica. La técnica empieza antes de llegar a la cuesta, no cuando ya estás en ella.
Lo primero es elegir bien la marcha. Si intentas subir una cuesta en una marcha demasiado larga, estás obligando al motor a trabajar fuera de su zona de confort. El coche no responde y los nervios nos llevan a acelerar más, pero eso no suele ayudar. «Hay que reducir antes, no durante«, señala. Es decir, si conoces tu coche, sabes cuándo tienes que cambiar de marcha para que no llegue a ahogarse.
En coches con cambio manual, tienes que hacer el juego de embrague y acelerador. No sueltes el embrague demasiado rápido ni lo mantengas patinando más de la cuenta. La idea es que encuentres el punto para mantener el régimen del motor y acelerar lo suficiente. «Si dudas, el coche lo nota«, explica Manolo.
Este profesor de autoescuela también señala que si intentas subir una cuesta pronunciada despacio, seguramente el coche empiece a dar tirones y a perder fuerza. No es que recomiende que la subas muy rápido, pero sí a una velocidad estable y evitar ir a trompicones.








